República Dominicana aún está a tiempo de evitar que la frustración debilite su democracia. Para lograrlo, no basta con pedir paciencia. Las instituciones deben ofrecer seguridad, empleos dignos, escuelas útiles, hospitales que funcionen y servicios públicos respetuosos.
También los partidos tienen que escoger mejores candidaturas, abrir espacios a jóvenes y mujeres, y cerrar el paso al dinero ilícito. Cuando el crimen organizado entra en el Estado, cambian las prioridades, se debilita la justicia y aumenta el sufrimiento de la gente.
Por eso son tan importantes controles independientes, investigación seria y consecuencias claras para quien abuse del poder. La educación cívica y mediática también debe llegar a escuelas, barrios y comunidades.
Una democracia de calidad no se hereda: se construye cada día con vigilancia, participación y resultados. No esperemos a que el desencanto se vuelva crisis: organicémonos, exijamos cuentas y defendamos instituciones que permitan a cada joven estudiar, emprender y vivir con esperanza.
Por Néstor Estévez
La entrada En Conexión: Clave para salvar la democracia se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana).