El Gobierno tiene que enfrentar desafíos constantes. Los mismos son, igualmente, para la sociedad dominicana, cuyas bregas cotidianas nos producen sistemáticamente más incertidumbres.
Para una nación pequeña, en una economía global, las tensiones resultan desbordantes. Ahora tenemos la situación de nuestra producción arrocera expuesta a competir con los agricultores estadounidenses, quienes están sustentados en grandes subsidios.
Ahora debemos ver cuáles medidas podrían adoptarse, y cómo hacerlo, para sostener esta actividad agrícola y a las familias que han dependido de ella.
Lo más recomendable en esas circunstancias sería conversar sobre las posibilidades que tenemos para ayudarnos a salir a camino.
La entrada Desafíos constantes se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana).