Hace apenas un mes que el presidente de la República, Luis Abinader, designó a su quinto director de la PN en seis años que lleva de mandato, el mayor general Ernesto Rafael Rodríguez, cuya hoja de servicio y preparación dicen que ha sido una buena selección. Esperemos a ver.
Sin embargo, si bien es importante la capacidad de quien dirija la PN, para el presidente Abinader es también importantísimo tener ahí con quien él pueda contar para seguir adelante la Reforma Policial, su apuesta más seria y determinante, junto a la lucha contra la corrupción administrativa.
Por muchos años en el país se había hablado de reforma policial, pero nadie daba el paso con la determinación y entrega como lo ha hecho el actual mandatario, atacando todos los ejes desde la limpieza orgánica, preparación, recursos, adecuación, saneamiento, equipamiento, valoración, y muchos etcéteras.

Se cambiaban los jefes, se rotaba a los mismos comandantes (se sigue haciendo, pero en menor proporción), se pintaban los cuarteles, pero se seguía mandando a las calles a muchachos con tres meses de entrenamiento, una macana y un sueldo de miseria.
El presidente Luis Abinader decidió romper ese ciclo, los datos de septiembre de 2026 demuestran que no fue discurso, fue inversión, voluntad política y seguimiento personal que lo hace cada lunes en la llamada Fuerza de Tarea donde recibe un informe y se programan las acciones con su presencia.

Más de 12,200 policías graduados con el nuevo modelo entre julio de 2021 y abril de 2026, de los cuales 9,538 son hombres y 2,734 mujeres, más 2,396 en pasantía supervisada, cerrará noviembre con 14,668 nuevos agentes formados bajo un estándar que nunca se había tenido. Solo en 2025, año récord, se graduaron 5,186.
En contraste a como se hacía antes ya no es un cursillo. Es un Técnico Superior en Operaciones Policiales aprobado por el MESCTY quien sale a las calles en 12 meses bajo supervisión aprobada; 6 de teoría y 6 más de práctica. Antes eran 3 meses, ahora el currículo incluye ética policial, derechos humanos, Constitución, manejo de conflictos, violencia de género, salud mental, redacción de informes, ofimática además del Sistema Táctico Básico Policial. Ahí está la profesionalización que reclamaba la sociedad.

Mayor general Ernesto Rafael Rodríguez, actual director PN.
Y esa profesionalización despertó vocación. El Plan de 20 Mil, impulsado directamente por Abinader, generó algo inédito, más de 15,000 mujeres se postularon para una sola promoción de 1,100 plazas, con la reforma que se ha venido gestando, 8,000 mujeres solicitaron ingresar a la PN que hoy tiene un 35% de ellas, logrando que la promoción 148, de 1,100 féminas, fue la más numerosa de la historia demostrando que los jóvenes sí quieren ser policías cuando se les dignifica.
Para formarlos, Abinader no paró de abrir puertas. Rescató y modernizó Hatillo en San Cristóbal con capacidad para 980 mujeres, convirtió el complejo de Bahía Príncipe en Río San Juan, Gaspar Hernández, en el campus más grande con capacidad para 4,000 al año, habilitó Boca Chica para otros 1,200, abrió extensión en San Pedro de Macorís y entregó el nuevo edificio del IPES con una inversión de RD$358 millones, es decir que de un solo centro precario pasó a una red nacional de formación para policías.
Para esto ha habido una inversión sin precedentes con un proyecto total de transformación valorado en 52,000 millones hasta 2028 de los cuales entre 2024 y 2025 se ejecutaron 8,389.8 millones; 2,797 millones en equipamiento real, 5,000 en pistolas 9mm, 5,000 Taser, 5,000 cámaras corporales bodycam, 12,500 macanas, y 2,447 millones en salarios de los nuevos agentes. Se construyeron 66 nuevas estaciones policiales y se abrieron 100 destacamentos nuevos con salario de un raso que pasó de 10,000 en 2019 a 29,025 en 2025.
Aunque no se ha logrado lo deseado y falta mucho más, importa el resultado en las calles, lo que quiere la gente. Una tasa de homicidios, que en junio de 2023 estaba en 12.54 por cada 100 mil habitantes, cerró 2025 en 8.15, la más baja desde que hay registros y la más baja del Caribe. De 2012 a 2025 pasó de 23.4 a 8.3. Los robos denunciados bajaron de 7,964 en 2023 a 5,080 en 2025, una reducción de 24.8%. En los 72 cuadrantes piloto del nuevo modelo de patrullaje, donde hoy hay 1,148 agentes bajo nuevo protocolo, los robos cayeron 35%.
Eso no es todo, y el primero consciente de eso es el propio presidente de la República, que ha tenido sus momentos amargos y de decepciones cuando las cosas no salen como debe ser o cuando un comandante que no ha entendido el proceso sigue con sus viejos métodos, o uno de la nueva policía echa a perder todo lo invertido en él. Queda enderezar de nuevo y retomar el carril, retener más agentes, consolidar la Ley Orgánica, expandir el modelo a 20 provincias. Pero nadie puede negar que por primera vez hay un plan, hay seguimiento semanal del presidente en La Fuerza de Tarea, hay métricas y hay valentía para enfrentar la vieja guardia con un régimen de consecuencias y tolerancia cero a los abusos.
Abinader entendió que sin policía no hay seguridad y sin seguridad no hay inversión ni turismo. No optó por la mano dura fácil de un operativo de un fin de semana. Optó por lo difícil: educar, equipar, pagar mejor y supervisar con cámaras. Esa es la reforma que perdura.
Al presidente debe estarle preocupando seriamente como ha caído la imagen de la PN en los últimos siete meses después que se había logrado mejorarla considerablemente e incluso estabilizarla por varios años.
Las resultados de las últimas encuestas son estremecedores con una imagen negativa del 70% frente a un 27 por ciento de favorabilidad; Un 66.7% negativo con el 22.3 positivo de percepción de que la policía está peor que hace 3 o 4 años atrás; y con el 73% de la población diciendo que los abusos cometidos por los agentes forman parte de su comportamiento normal, indicando que la institución no ha cambiado pese al esfuerzo y la gran inversión que hace el presidente y su gobierno por profesionalizarla y reformarla.
Toca al nuevo director policial cambiar la percepción de la población con la policía, recuperar su confianza y mostrarle a su comandante en jefe, que no se equivocó al seleccionarlo para el puesto.
El presidente Abinader ha dicho muchas veces que desea lo recuerden como un presidente renovador y la PN será una de sus muestras, de seguro que hará todo lo posible por lograr esa meta en el tiempo que le queda, o al menos dejársela bien encaminada a su sucesor. Quien lo suceda en el 2028, sea quien sea, no tendrá que empezar de cero, solo continuar porque Abinader se empeñará en dejarle al país, por primera vez en 90 años, las bases de una Policía del siglo XXI.
POR: DANIEL GARCÍA ARCHIBALD
La entrada La Reforma Policial, la apuesta más seria de Abinader y el PRM se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana).