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¡Combustibles: Efectos del subsidio!

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“La crisis es el momento que nos obliga a pensar.» Jawaharlal Nehru

El aumento de los precios internacionales del petróleo y sus derivados durante 2026 ha colocado a las economías del Caribe ante uno de sus mayores desafíos en materia energética. Sin embargo, aunque todos los países de la región están expuestos al mismo mercado internacional, el impacto sobre los consumidores no ha sido igual.

La diferencia está, entre otros factores, en las políticas que cada Estado aplica para trasladar o no trasladar el aumento internacional al precio final que paga el consumidor. En el caso de República Dominicana, los datos muestran que la política de subsidios aplicada por el Gobierno ha funcionado como un mecanismo de amortiguación frente al incremento internacional de los combustibles.

Una comparación regional realizada por la Cámara de Energía de Trinidad y Tobago, utilizando datos de precios de gasolina de Global Petrol Prices, muestra que entre julio de 2025 y mayo de 2026 la gasolina aumentó 16.8% en Jamaica, 13.1% en Granada, 11.6% en Belice, 9.3% en Surinam y 23.5% en Guyana.

En ese mismo período, República Dominicana pasó de un precio de RD$290.10 por galón de gasolina premium en junio de 2025 a RD$323.10 en mayo de 2026. Esto representa un incremento aproximado de 11.4%. Es decir, antes de la fase más engorrosa de la crisis del carburante de 2026, producto de la guerra, el incremento dominicano ya se encontraba por debajo del registrado en mercados como Jamaica, Guyana, Granada y Belice.

Esto, producto de que el Gobierno ha absorbido una parte del impacto generado por el aumento de los carburantes ante el cierre del Estrecho de Ormuz. A medida que los precios internacionales comenzaron a subir con mayor fuerza, el Gobierno dominicano optó por subsidiar directamente los combustibles.

En fecha 8 de mayo de 2026, por ejemplo, el gobierno destinó RD$1,657 millones, manteniendo congelados los precios de los combustibles. En esa fecha, la gasolina premium permaneció en RD$323.10 por galón y la regular en RD$301.50. Posteriormente, el mecanismo de contención se intensificó.

Para la semana del 5 al 11 de septiembre, el gobierno había destinado más de RD$30,000 millones en subsidios durante el año y estaba absorbiendo hasta RD$101.91 por cada galón de combustible. El gasoil óptimo, por ejemplo, recibía un subsidio de RD$101.91 por galón, mientras el gasoil regular recibía RD$94.31. Para la semana del 19 al 25 de septiembre, el Estado informó que ya había ejecutado más de RD$33,807 millones en subsidios durante 2026.

En ese momento, el subsidio alcanzaba RD$44.69 por galón de gasolina premium, RD$66.93 para la gasolina regular, RD$132.64 para el gasoil regular y RD$133.82 para el gasoil óptimo.

El dato más revelador es que el precio internacional de los derivados aumentó mucho más rápidamente que el precio que enfrentó el consumidor dominicano. Según datos de los organismos estatales rectores, desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán, el precio de referencia de la gasolina premium refinada pasó de US$91.69 a US$161.92 por barril.

En el caso del gasoil óptimo, el costo internacional pasó de US$104.31 por barril a más de US$220.58 a mediados de septiembre. Sin embargo, el precio doméstico no siguió esa misma trayectoria en toda su magnitud, porque el Estado asumió parte de la diferencia mediante el subsidio.

Este mecanismo evidencia que resulta incorrecto analizar solamente el precio internacional del petróleo para determinar cuánto ha aumentado el combustible que paga un dominicano. Lo que importa al consumidor es el precio final.
Si partimos desde la óptica regional, es evidente que existen diferentes mecanismos para enfrentar el mismo fenómeno provocado por la crisis bélica. En el caso de Jamaica, se registró un aumento de 16.8% en el precio de la gasolina entre julio de 2025 y mayo de 2026. En Guyana, el incremento fue de 23.5%, mientras Granada registró 13.1%, Belice 11.6% y Surinam 9.3%.

En septiembre, Jamaica continuaba trasladando variaciones al consumidor: el 23 de septiembre se anunció un incremento de J$3.06 por litro para sus dos principales tipos de gasolina, aunque el diésel experimentó una reducción marginal.

En Barbados, por su parte, aumentaron sus precios en septiembre: la gasolina pasó a US$4.27 por litro y el diésel a US$3.80, con incrementos de US$0.26 y US$0.59 por litro, respectivamente.

Demostrando que el comportamiento no es uniforme en el Caribe.

De hecho, Trinidad y Tobago constituye otro ejemplo de una política diferente: han decidido mantener los precios minoristas regulados y utilizan un mecanismo de subsidio para absorber la diferencia entre el precio mayorista y el precio fijado al consumidor.

Por eso, su precio de gasolina permaneció prácticamente estable entre julio de 2025 y mayo de 2026.

Lo que deja claro que la República Dominicana ha utilizado el subsidio como mecanismo para impedir que el aumento internacional de los derivados del petróleo se traslade completamente al consumidor. La magnitud del esfuerzo fiscal es considerable y palpable en comparación con otros países.

El gobierno había programado inicialmente poco más de RD$13,500 millones para amortiguar las fluctuaciones de los hidrocarburos durante 2026, pero la prolongación de la crisis llevó la ejecución a más de RD$33,807 millones a mediados de septiembre.

Significando que el Estado terminó destinando más del doble de la programación inicial para evitar que el shock internacional impactara completamente sobre los hogares, el transporte y las actividades productivas.

De igual forma, se ha logrado que los transportistas no aumenten los pasajes en las diversas rutas, garantizando que los ciudadanos no carguen con el peso de la crisis mundial.

De la misma forma, se han iniciado los trabajos para la revisión de la ley de hidrocarburos para su modernización en el marco regulatorio del mercado de combustibles fósiles y derivados del petróleo, adecuándolo a los cambios de la cadena energética global.

En la Vanguardia del Pueblo, periódico del Partido de Liberación Dominicana (PLD), en fecha 15 septiembre 2015, se publicó el trabajo titulado, El petróleo que compra RD para refinar es más caro que el West Texas de Isaolym Mieses, cito: “Para calcular el precio de la gasolina, el Ministerio de Industria y Comercio toma en cuenta los impuestos y el Precio de Paridad de Importación (PPI), el cual se establece al incluir todos los costos hasta que llega el producto servido en las estaciones de expendio. A saber, el precio FOB del producto; el costo del transporte marítimo o flete; un seguro marítimo; costos bancarios, que incluye comisión bancaria y gastos de transferencia y apertura de carta de crédito; costos por compensaciones debido a diferencias de tasa de cambio en la compra de divisas; cargo por manejo de la terminal, y el gasto de administración de la ley.”

Gastos silentes que cargan el costo del carburante con miras al consumo final, que hoy se obvian en el debate que debería ser con sentido de país.

Naturalmente, subsidiar los combustibles no significa que el aumento desaparezca. Significa que una parte del aumento deja de ser pagada directamente por el consumidor y ha pasado a ser asumida por el Estado.

Por eso, cuando se habla del precio de los combustibles en República Dominicana durante esta crisis, hay que diferenciar los factores que inciden en el mismo, como el precio internacional del petróleo y sus derivados, el precio que resultaría de aplicar completamente ese costo al mercado dominicano, el precio efectivamente pagado por el consumidor y la diferencia absorbida por el Gobierno mediante subsidios.

En septiembre, por ejemplo, el Gobierno estaba subsidiando más de RD$130 por galón en determinados tipos de gasoil. Esa diferencia representa precisamente la parte del impacto internacional que no estaba llegando íntegramente al bolsillo del consumidor.

Los datos disponibles sostienen que la República Dominicana ha aplicado una política activa de contención de los precios de los combustibles durante la crisis energética de 2026.

Nuestra media isla no ha estado aislada de la subida internacional del petróleo. Por el contrario, ha enfrentado el mismo choque externo que las demás economías importadoras del Caribe. La diferencia está en cuánto de ese aumento se ha trasladado al consumidor y cuánto ha sido absorbido por el Estado.

La comparación con Jamaica, Guyana, Granada, Belice y Surinam muestra que, durante el período comparable de julio de 2025 a mayo de 2026, esos mercados registraron incrementos superiores al dominicano en la gasolina. Al mismo tiempo, países como Trinidad y Tobago, Barbados y Bahamas muestran que existen otros modelos de regulación o subsidio que también pueden limitar el traslado de los precios internacionales.

Si partimos desde la óptica de la situación del aumento del combustible con Estados Unidos de Norteamérica, podemos ver que la gasolina premium en República Dominicana tuvo un aumento equivalente a 20.7%, mientras que en USA su incremento fue de 42.7%, siendo uno de los países que mayor cantidad de petróleo produce. En términos porcentuales, el aumento registrado en Estados Unidos fue aproximadamente el doble del observado en RD.

El gobierno dominicano informó que durante 2026 destinó decenas de miles de millones de pesos a subsidiar los combustibles, absorbiendo parte del incremento de los precios internacionales. Para septiembre de 2026, el Gobierno reportó más de RD$33,807 millones ejecutados en subsidios a los combustibles durante el año.

En septiembre de 2026, el Gobierno también informó subsidios de RD$44.69 por galón para la gasolina premium y de RD$133.82 por galón para el gasoil óptimo en la semana del 19 al 25 de septiembre.

Este paralelismo demuestra que la República Dominicana recibió el impacto del aumento internacional de los combustibles, pero el Estado amortiguó una parte de ese impacto mediante el subsidio. Por ello, el aumento observado en el precio doméstico fue considerablemente menor que el registrado en la referencia estadounidense.

Por ello, la República Dominicana logró, por medio del subsidio estatal, reducir de manera significativa el impacto de la crisis internacional sobre el precio doméstico de los combustibles, manteniendo el aumento por debajo del observado en varios mercados caribeños comparables. Y esa diferencia tiene un costo: mientras el consumidor paga una parte del aumento, el Estado asume otra mediante recursos del presupuesto nacional.

En definitiva, el subsidio no elimina la crisis internacional del petróleo. Lo que hace es distribuir su costo en el tiempo y evitar que todo el impacto llegue de golpe al consumidor dominicano. Ese es el sacrificio estatal que hará que la crisis no impacte con mayor fuerza el bolsillo de los dominicanos en un país no productor de petróleo.

Concluyo con la frase de Joseph Pulitzer, cito: “Ojo a las situaciones inesperadas. En ellas se encierran a veces las grandes oportunidades.”


Por Jesús M. Guerrero, hijo

La entrada ¡Combustibles: Efectos del subsidio! se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana).