De las calles de RD a la primera línea del Donbás: la red de engaños que envía dominicanos a morir en el frente ruso.
Según Peter W. Singer, politólogo y estratega estadounidense, divide al mercenario tradicional de lo que son las Empresas Militares y de Seguridad Privada, explicando que el mercenario histórico es un actor temporal, desorganizado y motivado por un botín a corto plazo. Sin embargo, las estructuras modernas como son los contratistas o grupos como por ejemplo Wagner se encargan de operar como una especie en el mercado de corporaciones legales de los negocios bélicos a largo plazo.
En el Derecho Internacional, Protocolo I de los Convenios de Ginebra, Artículo 47: define jurídicamente al mercenario bajo criterios estrictos y acumulativos: describe que debe ser reclutado especialmente para combatir, tomar parte directa en las hostilidades, estar motivado por el lucro personal y no ser nacional de ninguna de las partes en conflicto. No obstante, si el país extranjero les otorga un pasaporte o los integra formalmente a su ejército regular como el caso de Rusia con algunos extranjeros, técnicamente escapan de la clasificación internacional de mercenarios para eludir sanciones.
Los Convenios de Ginebra son la norma jurídica internacional más importante e influyente para definir a un mercenario porque principal consecuencia legal es drástica aquí: un mercenario no tiene derecho al estatus de combatiente legítimo ni a ser considerado Prisionero de Guerra, en caso de captura.
Bailando pegaditos en el Limbo
Existe un vacío de la integración militar, porque si un Ministerio de Defensa de un país extranjero, como ha sido el caso de Rusia en diversas ocasiones, obliga a los reclutas a firmar contratos que los asimilan formalmente como miembros de sus fuerzas armadas regulares, automáticamente dejan de cumplir el criterio. Al pasar a ser legalmente soldados de ese país, esquivan la etiqueta internacional de mercenarios ante los Convenios de Ginebra.
Sin obviar la trampa sustanciosa de un gran sueldo en un supuesto trabajo fácil, algo que dominicanamente sabemos el resultado, pero que: cuando se quiere dinero muchas veces no se piensa en las consecuencias, este ha sido el caso de muchos dominicanos que han viajado de manera ilegal, valiéndose de cuantiosas sumas para pagar por viajes de yolas, por avión, otros por tierra par cruzar diversas fronteras de América hasta llegar a USA.
Ahora, hay que demostrar jurídicamente que a un extranjero se le prometió un pago sustancialmente excesivo en comparación con los soldados locales de su mismo rango, es sumamente complejo para los tribunales internacionales. Mucho más cuando los Estados no fueron partes, se firmó voluntariamente, se reciben recursos de parte de las familias, y allá ellos de una manera u otra hasta se les permite un medio de comunicación, alimentación, descanso y estadía. Dentro del cumplimiento de los derechos humanos se ha comprobado que se les da además servicio de salud, por lo que en cierta parte si llevamos la cuenta este juego esta 5 para Rusia 0 para los caribeños, llevando la ventaja el conflicto en el Donbás.
Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana, MIREX:
El canciller Víctor Bisonó aclaró formalmente que las investigaciones de la Cancillería, que ya da seguimiento a los primeros 20 casos documentados, confirmando que los ciudadanos suscribieron contratos de servicio militar de manera libre, voluntaria e individual, redactados y rubricados tanto en español como en ruso.
Quienes sí enfrentan penas graves de cárcel son los intermediarios en caso de ser localizados y desmantelada esa estructura de acuerdo a las normas y leyes de República Dominicana. De su parte, las autoridades dominicanas mantienen investigaciones activas y ya han ejecutado detenciones en otros casos, contra miembros de redes de reclutamiento clandestinas que operan desde Santo Domingo. En el caso de estos organizadores si los agarran se les procesa bajo cargos de tráfico ilícito de personas y reclutamiento militar ilícito, delitos severamente sancionados por las leyes nacionales e internacionales.
Paradojas de la Vida:
Mientras las familias suplican una intervención milagrosa, la firma individual en los contratos en Rusia ha dejado al MIREX en un laberinto diplomático con muy poco poder de reclamo, dejando a los dominicanos a expensas de la justicia militar rusa o de una trágica muerte en el frente, mientras en RD, la ley sólo puede castigar a las mafias locales que los enviaron hacia allá.
De igual manera, las familias protestan y se lucran de los recursos que reciben, y por otro lado los mercenarios se quejan de las condiciones, pero viven el día a día con prácticamente estilo social como si ir a la guerra fuera un parque de diversiones, compartiendo desde las comidas, variedad de acciones, situaciones hasta los paisajes y otros contextos.
El contraste con los casos de militares académicos y profesionales que han ido a otras guerras, lo sucedido poco divulgado, quedando muchos actos como información clasificada y para estos el haber sido enviados por un Estado es cuestión de honor y cumplimiento, en tanto que para los mercenarios luego de haber llegado voluntariamente solicitan ser rescatados. Lo cierto es que, la garantía de vida dentro es mínima. La probabilidad de retorno por negociación no es viable por asuntos de acuerdos internacionales y los Estados como tal no fueron ambas partes, en tal sentido la limitación como Estado a República Dominicana es casi completa.
La música popular inmortalizo el tema en El Muelle de San Blas, de la destacada agrupación Maná, en la que cuentan una historia de la vida real versando sobre el dolor de la espera eterna, una mujer que vestida de novia vio partir a su amado pescador y jamás volvió a verlo, entre éstas distancias el mar representa ser en esta narrativa el conflicto en Donbás en el que las familias de los mercenarios caribeños que están en el frente ruso se encuentran condenados a convertirse en las nuevas Rebecas de San Blas de la geopolítica moderna.
A diferencia del pescador que se fue buscando el sustento de familia, estos dominicanos caminan armados por la promesa del rublo y por la ilusión de un supuesto status legal, que nunca será, se adentrar en el inhospito y sangriento escenario del Donbás.
El resultado sociológico será idéntico, aunque no parezca, porque como familia estan luchando entre el olvido y la incertidumbre. En una guerra hay una parte que no se ve y que si la viven los combatientes quienes sean que están: mercenarios, militares y todos los demás vinculados y es que padecen el desgaste donde los cuerpos se vuelven polvo, bajo artillería bastante pesada, armas de última generación y tecnología que es normal en estos tiempos. Agregan a esto que el Estado ruso según su propia historia en pocas ocasiones reparte los cuerpos o restos de un soldado, combatiente o mercenario que decidió ir a la fortuna. (Recordar que no tienen identificación por lo que a la hora de solo serán cuerpos irreconocibles).
Tanto en los barrios de las familias de República Dominicana, quizás algunos casos de familiares de la diáspora una cosa si es segura y es que habrán altares o ataudes con sus fotos, teléfonos con mensajes que un día no van a ser respondidos y llamadas no contestadas, y estas familias quedarán como la Rebeca del San Blas, locos esperando y sumidos en el pasado de los recuerdos de lo que pudo ser y no fue. Serán aquellos mercenarios un fantasma que se tragó la estepa europea.
Legalidad Dominicana
El Artículo 28 del Código Penal dominicano establece de forma textual:
«La condenación a las penas de trabajos públicos, detención o reclusión, lleva consigo la degradación cívica. Se incurre en esta pena, desde el día en que la sentencia es irrevocable».
Si la justicia dominicana llega a procesar penalmente a aquellos individuos que de manera consciente actúen como combatientes mercenarios de una potencia extranjera, siempre y cuando se demuestra su implicación con el crimen organizado transnacional al regresar, la aplicación de penas graves de reclusión activaría de forma automática este artículo.
Para pensar.. De lograrse un retorno:
¿Qué estilo de vida puede llevar una persona que decidió y asumió a nivel internacional ser mercenario?
¿Es una garantía para el país el retorno de los mercenarios en un momento en que el crimen organizado está a la orden del día?
¿Aceptarían las familias que sean tratados y juzgados estos mercenarios por crimen transaccional como tipifica la ley para estos casos ?
@yoaremmonegro
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La autora es Licenciada en Relaciones Internacionales posee Exequatur, maestría en Defensa y Seguridad Nacional, Maestría en Diplomacia, Postgrado en Geopolitica, especialista en Narcotráfico y Terrorismo internacional. Es docente, Asesora de Tesis para contenido.
Por Yoarem Monegro
La entrada Carne de cañón caribeña se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana).