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Bernardo Alemán Rodríguez El Congreso Nacional tiene la facultad de legislar y fiscalizar la administración pública en representación del pueblo, que le elige mediante voto popular, por lo que sus miembros tienen la obligación por mandato de la Constitución de asistir a las sesiones para velar que esto se cumpla. Sin embargo, no todos asisten con la frecuencia que deberían.

 

Al respecto la Constitución dominicana es clara y específica en su artículo 88 que “las y los legisladores deben asistir a las sesiones de las legislaturas”, así como someterse al régimen de inhabilidades e incompatibilidades de ocupaciones que les impide ejercer cualquier otra función pública o privada que no fuese la docencia.

Además, establece que “quienes incumplan lo anterior perderán su investidura, previo juicio político de acuerdo con las normas instituidas por esta Constitución y los reglamentos (del Congreso) y no podrán optar por una posición en el Congreso Nacional dentro de los diez años siguientes a su destitución”.

“Durante las legislaturas ordinarias los diputados deben registrar una asistencia no menor del setenta por ciento de las sesiones efectuadas”

En el caso de la Cámara de Diputados, compuesta por 190 representantes de distintas demarcaciones del país y de la diáspora, su reglamento interno refiere en su artículo 25 que los legisladores deben “asistir puntualmente a la hora fijada para las sesiones y permanecer en ellas hasta su término”.

“Durante las legislaturas ordinarias los diputados deben registrar una asistencia no menor del setenta por ciento de las sesiones efectuadas”, instruye el Reglamento de la Cámara de Diputados.

Dicho reglamento da facultades a su Consejo de Disciplina a iniciar el proceso que indica el artículo 83 de la Constitución, en su numeral 1, de acusar ante el Senado a aquellos funcionarios “por la comisión de faltas graves”.

El mismo reglamento tiene algunas excepciones para otorgar una “excusa legítima”, como es el caso de fallecimiento de un familiar, indisposición por enfermedad, licencia concedida por la Cámara de Diputados, realización de trabajos encargados en las comisiones o para las gestiones oficiales en representación de la Cámara.

De acuerdo al registro de asistencia de la Cámara de Diputados que abarca desde el 16 de agosto del año 2016 al 15 de agosto del 2017, estos son los diez legisladores que más ausencias registraron desde el día 16 de agosto de 2016 al 12 de enero de 2018:

Bernardo Alemán Rodríguez
Bernardo Alemán Rodríguez

Bernardo Alemán Rodríguez, diputado por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), faltó a 73 de 84 sesiones (desde el 16/08/2016 al 15/08/2017) de las que en 50 ocasiones no presentó ninguna excusa para un promedio de 40% de asistencia.

En el último período (del 16/082017 al 12/01/2018) Alemán Rodríguez registró una inasistencia de 33 ocasiones, de las cuales 19 no tuvieron ninguna excusa para un 47 por ciento.

Elvin Antonio Fulgencio
Elvin Antonio Fulgencio

Elvin Fulgencio, diputado por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), tiene un registro de 52 ausencias en 84 sesiones (desde el 16/08/2016 al 15/08/2017), de las cuales en 27 ocasiones no presentó ninguna excusa y tuvo un promedio asistencial de 68%.

El legislador peledeísta faltó sin presentar excusas en 24 ocasiones (del 16/082017 al 12/01/2018) con apenas 12 asistencias en 36 sesiones ordinarias para un promedio de asistencia de un 33%.

Rubén Darío Luna Martínez
Rubén Darío Luna Martínez

Rubén Darío Luna Martínez, diputado por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), faltó a 74 de 84 sesiones (del 16/082017 al 12/01/2018) en las cuales presentó excusas. Ha asistido apenas a diez sesiones aunque su promedio es de un 100 por ciento.

Martínez es diputado de ultramar y en el último período (del 16/082017 al 12/01/2018) sólo asistió a 7 sesiones, mientras se excusó en 29 de las 36 sesiones.

 

Héctor Ramón Peguero Maldonado
Héctor Ramón Peguero Maldonado

Héctor Ramón Peguero Maldonado, del Movimiento Democrático Alternativo (MODA), tuvo 42 ausencias (del 16/082017 al 12/01/2018) con 35 excusas y un total de 42 asistencias con un promedio de 92 por ciento.

En el último período, Peguero Maldonado, faltó en las 36 ocasiones por las cuales se excusó a su vez, por lo que pese a no asistir mantuvo un porcentaje de asistencia de un 100%.

Jacqueline Montero
Jacqueline Montero

Jacqueline Montero, diputada del Partido Revolucionario Moderno (PRM), tuvo un total de 41 ausencias (del 16/082017 al 12/01/2018), 37 de estas con excusas y cuatro sin excusar. Mantiene un récord de asistencias de un 95%.

Aciris Milciades Medina Báez
Aciris Milciades Medina Báez

Aciris Milciades Medina Báez, diputado por el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), se ausentó un total de 39 veces del 16/082017 al 12/01/2018), 32 de ellas con excusas y un promedio de 92 % de asistencia.

Miguel Ángel Peguero Méndez
Miguel Ángel Peguero Méndez

Miguel Ángel Peguero Méndez, Partido Popular Cristiano (PPC), estuvo ausente en 42 ocasiones (del 16/082017 al 12/01/2018), seis de ellas sin excusas. Pese a tener registro de 42 asistencias a las sesiones legislativas, mantuvo un 93 % de asistencias.

Rafaela Alburquerque de González
Rafaela Alburquerque de González

Rafaela Alburquerque de González, diputada por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), estuvo ausente durante 31 sesiones (del 16/082017 al 12/01/2018), de las cuales presentó excusas en 18 ocasiones. Sus 53 asistencias efectivas le valieron un porcentaje de 85% del registro asistencial.

Eduard Jorge Gómez
Eduard Jorge Gómez

Eduard Jorge Gómez del Partido Revolucionario Moderno (PRM), tuvo un total de 36 ausencias (del 16/082017 al 12/01/2018). Aunque solo asistió en 48 ocasiones de las 84 sesiones celebradas, mantuvo un porcentaje asistencial de 92%.

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Por Melvin Mañón. Así como en todo el mundo los chinos se hicieron los reyes del arroz frito, los mexicanos internacionalizaron los tacos y los italianos nos enseñaron a comer pizzas; los dominicanos se han apropiado del ruido y lo universalizan a alta velocidad, tanto, que se ha convertido en parte de la marca nacional, algo con lo cual se nos asocia, parte de lo que nos define, rasgo vital de la nueva identidad.

Dentro del territorio dominicano y desde hace años el ruido pasó de ser un invasor a un acompañante de los lugares públicos, una evidente ganancia de terreno y status.  Una vez, cuando todavía el ruido, como la peste bubónica no había causado estragos abandoné un resort porque me alojaron en una habitación al lado de la piscina y ya sabía yo lo que se me venía con las “actividades” y el supuesto entretenimiento.

Años después, y también antes, había que solicitarle cordialmente a alguien en la playa que por favor bajara la música porque a cierto volumen agrede, cualquier tipo de música y sobre todo si no es la que usted quiere oír ni el momento en que quiere hacerlo aun fuera música de su gusto, ¿a cuenta de que hay que llenarse los oídos de música que uno no quiere oír?

Luego en cada colmado, pulpería o barra del país entero instalaron bocinas apuntando hacia la calle; hay que gritarle al dependiente lo que uno quiere comprar y el tipo apenas oye por el volumen de la música que tiene todo el santo día y que a el no le molesta ni tampoco tiene consciencia o no le importa si agrede a los demás vecinos y transeúntes.

Tanta gente asueñada, de mal humor, con la cabeza hueca o embrutecida deben esa condición al exceso de ruido; la música tocada así,  alta, continua y cuando nadie la oye ni le pone caso es solamente eso: ruido. Y mas de uno sinceramente se extrañara o incluso se sentirá agredido si se le pide o se le exige bajar el volumen de la música.

El mismo ruido pasó a los centros comerciales donde cada tienda pone su propia música y el centro comercial, por su parte, coloca otra distinta para acentuar el caos pero entre ambos se aseguran de que no haya espacio libre de ruido y con frecuencia, porque ya me ha pasado en varios países: usted pide bajar el volumen y el empleado le dice que no puede hacerlo porque lo controlan desde otro sitio y casi siempre está esa voz chillona, el griterío y el absurdo.

Incluso en tiendas cuyo público es bien adulto y gente mayor, tocan la misma basura con el griterío y el escándalo. Se han puesto de acuerdo en rodearnos de ruido, continuo, musicalizado, universal, impertinente y es como una droga que desaloja cualquier idea y crea adicción y con la adicción vine la sumisión y el embrutecimiento.

EN LAS OFICINAS

Aun mas tarde, el ruido musical invadió los despachos, oficinas y áreas de recepción de instituciones y empresas donde las empleadas tararean las letras que escuchan y prefieren esperar a que termine la canción para atender al recién llegado que a fin de cuentas lo que hace es estorbar el disfrute y esparcimiento del empleado. Y ¿sabe el lector lo mas extraordinario de esto? La gente no se queja, aunque no oiga el ruido, no le guste la música o el volumen de esta o el tipo de música; la gente no se queja y mas de uno se ha extrañado de que lo haga yo.

 A medida que uno se mueve en Estados Unidos o Europa las áreas de dominicanos son claramente identificables y sus negocios inconfundibles no solamente por el ruido sino también por los modales, la chusmería y la basura.

 Esta combinación  ¡ horror! se ha ido expandiendo y ya no es atributo exclusivo de los dominicanos y no hablo solamente de Miami y Nueva York. El ruido ya está en casi todas partes y es computable, al menos parcialmente a los dominicanos que antes no eran ruidosos pero que  con la quiebra de la idea y el proyecto revolucionario abrazaron el consumo, el hedonismo, la individualidad y abandonando toda idea  se llenaron de ruido para apagar la consciencia y después empezaron a glorificarlo. (http://almomento.net/los-dominicanos-se-han-apropiado-del-ruido-y-lo-universalizan-a-alta-velocidad/) 

El juez del Tribunal Constitucional de la República Dominicana, Víctor Joaquín Castellanos Pizan. Fotos: Edward Fernández

El juez del Tribunal Constitucional de la República Dominicana, Víctor Joaquín Castellanos Pizano, consideró este viernes aquí que la migración haitiana descontrolada ha colocado en peligro la integridad de la soberanía dominicana.

 

“Se trata de un peligro superior al de las drogas, superior al de la delincuencia, superior a las deficiencias en el ámbito de la salud y de la educación, así como más grave que todos los demás problemas que nos afectan”, externó el magistrado Castellanos durante la conferencia “La soberanía dominicana”, dictada en el marco de la presentación de los jueces del TC en esta localidad fronteriza y que estuvo encabezado por el presidente del organismo, magistrado Milton Ray Guevara.

Durante su intervención, Pizano lamentó que las leyes migratorias no se aplican con el rigor necesario.

En ese sentido, el juez sostuvo que el descontrol de las autoridades sobre la migración ilegal pone en juego el desarrollo social y económico del país, la preservación de la nacionalidad y la identidad dominicana, así como la existencia como país soberano.

El magistrado Castellanos Pizano dijo que en el presente Haití pretende, nuevamente, ocupar el país.

“No mediante las armas, ni militarmente, como lo hizo de 1822 a 1844, así como en otras 16 ocasiones, sino que se trata de una invasión pacífica, gradual, pero indetenible, de centenares de miles de haitianos indocumentados, cuya totalidad asciende, según los expertos, a más de millón y medio de personas”, expresó.

El magistrado Castellanos Pizano resaltó que la “invasión pacífica” de haitianos está presente el ámbito laboral y trasciende al sector de la salud, refiriéndose a la asistencia médica prestada a las parturientas haitianas en los hospitales dominicanos.

En la actividad también participaron los magistrados Hermógenes Acosta, Justo Pedro Castellanos, Jottin Cury y Katia Miguelina Jiménez.

En la misma participaron jueces, fiscales, abogados, estudiantes, profesores y otros relacionados al área judicial.

El sacerdote católico Alejandro Peña, de la parroquia San Martín de Porres, tuvo a su cargo la bendición del acto, que se desarrolló en la Gobernación provincial de aquí. (https://www.diariolibre.com/noticias/justicia/juez-del-tribunal-constitucional-ve-con-preocupacion-migracion-ilegal-haitiana-FB9322502) 

 Milton Ray Guevara llamó a rescatar el espíritu de unidad que caracterizó a los hombres y mujeres que encabezaron la lucha independentista.

Milton Ray Guevara llamó a rescatar el espíritu de unidad que caracterizó a los hombres y mujeres que encabezaron la lucha independentista.
 

Al conmemorarse el 174 aniversario de la proclamación de la independencia nacional, el presidente del Tribunal Constitucional de la República Dominicana (TCRD), Milton Ray Guevara, afirmó que los peligros que hoy acechan a la nación requieren que ciudadanos y ciudadanos se revistan de espíritu patriótico para garantizar la permanencia del pueblo dominicano, libre y soberano.

“Si nos mantenemos unidos, nada ni nadie podrá desvanecer nuestra nacionalidad y llevar la república al caos y al enfrentamiento”, expresó el presidente de la alta corte al emitir su mensaje al país en ocasión de la fecha patria.

Asimismo, Ray Guevara llamó a rescatar y mantener el espíritu de unidad que caracterizó a los hombres y mujeres que encabezaron la lucha independentista que les permitió vencer a los enemigos de la patria.

“Que hoy podamos ser un Estado libre e independiente, con el nombre de República Dominicana, se lo debemos inicialmente a la lucha de la generación independentista que desde la sociedad patriótica La Trinitaria y otros sectores de la población desarrollaron una filosofía y unos ideales libertarios que dieron vida a la independencia nacional. En sus hombres y mujeres se cumplió el juramento trinitario de poner la propia persona, bienes e incluso la vida, al servicio de la causa”, resaltó el presidente del TC.

Recordó que en el manifiesto del 16 de enero de 1844 la generación independentista denunció los atropellos y vejámenes a que los dominicanos fueron sometidos durante largos años, al tiempo que instó al pueblo a sacrificarse por la defensa de sus derechos.

Ray Guevara reafirmó “que la gesta heroica de Matías Ramón Mella de disparar el trabucazo anunciador de la independencia nacional y el izamiento de la bandera por parte de Francisco del Rosario Sánchez cristalizaron el sueño albergado por Juan Pablo Duarte al crear La Trinitaria: lograr una república libre de toda dominación extranjera”. (https://www.diariolibre.com/noticias/presidente-del-tc-llama-a-dominicanos-a-revestirse-de-espiritu-patriotico-FJ9290755)