Audio en HD

Escuchanos en tu PC

        

 
 

Santo Domingo.-Las complicaciones catastróficas que ocasiona la enfermedad de la diabetes en los seres humanos que los lleva a perder piernas, brazos y dedos se pueden reducir significativamente si las personas cambian los hábitos de alimentarse y acuden a las consultas médicas de manera adecuadas, expresó el presidente de la Sociedad Dominicana de Diabetes (SODDODIA).

El doctor José Rodríguez Despradel explicó que la primer medida para controlar los efectos de las diabetes es que todas las personas mayores de 30 años si están en sobrepeso (obesa), si tienen padres, madres o abuelos diabéticos deben acudir a consultas médicas para chequearse los niveles de glucemia con regularidad.

Además una madre que da a luz un niño superior a ocho libra, “esa mujer pudo haber desarrollado un embarazo con diabetes estacional y eso se convierte en factor riesgo en el futuro para desarrollar la enfermedad”, dijo el especialista.

Rodríguez Despradel habló en estos términos durante el desarrollo del Primer Congreso Internacional de Diabetes que se celebró ayer en el hotel Crowne Plaza del Distrito Nacional, con el objetivo de promover la educación médica continuada para que los médicos que trabajan como diabetólogos hagan llegar información especializada sobre la enfermedad a la población.

Otras personas que pueden contraer la enfermedad son aquellas que pasan más de dos horas viendo televisión diariamente, porque son clasificadas seres humanos que llevan una vida sedentaria y quienes “comen muchos arroz y carnes con pocas habichuelas y ensaladas” también con candidatos a contraer la enfermedad.

Por eso es imprescindibles que las personas averigüen sus factores de riesgos preguntándose ¿Seré yo diabético?, indicó el doctor Rodríguez Despradel al responder preguntas de los periodistas.

Dijo que las personas después que haber comido algo debe tener los niveles de azúcar inferior a 120 y si dos horas después de haber almorzado está superior a 140 hay una alteración y ese paciente necesita un tratamiento.

Añadió que ese paciente necesita una evaluación para ver si tiene que cambiar el estilo de vida y para que lleve un tratamiento de comer de manera sana, realizar actividades físicas y si necesita medicamento.

Estadísticas

El presidente de la SODDODIA expresó que a nivel mundial los estadísticas crecen, porque en el año 2015 habían 425 millones de pacientes con diabetes en el mundo y en 2017 aumentó a 429 millones y se proyecta que para el 2040 habrán 629 millones padeciendo de diabetes.

 

Dijo que en el país entre un 8% o 10% de la población está sufriendo la enfermedad, el equivalente a casi un millón de personas, pero una de cada dos personas no saben que están sufriendo de diabetes. (http://elnacional.com.do/senalan-prevencion-es-clave-en-diabetes/) 

 Roberto Rosario entrevistado por Héctor Herrera Cabral. Fuente Externa.

 

El expresidente de la Junta Central Electoral, Roberto Rosario, reveló que funcionarios de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos le plantearon a él y al ex consultor jurídico del Poder Ejecutivo, César Pina Toribio, que la única solución al problema que tiene la República Dominicana con ese organismo, es modificar la Constitución y ajustarla al criterio de ellos.

Rosario Márquez recordó que el hoy embajador dominicano en la República de Argentina, Pina Toribio, reaccionó de forma airada y le dijo a esos burócratas de la CIDH que eso era un atrevimiento de su parte.

El pasado presidente del órgano de comicios advirtió que ese criterio no ha variado, ni va a variar, porque la finalidad que persigue ese organismo es que la República Dominicana sea un dique de contención de la situación migratoria haitiana.

Entrevistado por Héctor Herrera Cabral en el programa D´ AGENDA Roberto Rosario precisó “que los burócratas de la CIDH saben perfectamente que aquí no se le da un trato discriminatorio por asunto racial a los inmigrantes haitianos como sostienen algunas ONG”.

Agregó que quienes dirigen la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos están conscientes que el éxodo de ciudadanos del vecino país, que abandonan su nación motivado por la dramática situación económica que atraviesan, si se quedan aquí, no tendrán que irse a Estados Unidos, España o Francia.

“Cuando yo tuve la oportunidad de visitar las oficinas de la CIDH en Washington, me acuerdo que estuve acompañado del ex consultor jurídico y actual embajador César Pina, y en una reunión ellos nos dijeron de una manera clara y directa que la única solución al problema era que nosotros modificáramos la Constitución”, reiteró Rosario Márquez.

Sostuvo que esa posición se inscribe dentro del planteamiento que acaban de hacer para que el Estado dominicano desconozca la sentencia 168-2013 y derogue la ley 169-2014.

Recordó que Haití tiene como meta exportar cada año 200 mil de sus ciudadanos, que fue comunicado por su más influyente medio de comunicación, Le Nouvelliste, y esas personas no pueden llegar a Estados unidos ni Europa, y por ende, para la CIDH, el lugar más apropiado es la República Dominicana.

“Si se quiere saber si es así, solo hay que investigar quien paga el presupuesto de la CIDH, que es Estados Unidos, y aportes de algunos gobiernos y organizaciones no gubernamentales, entonces responden a ellos“, enfatizó el expresidente de la JCE.

Apuntó que todos los directores de ese organismo cuando terminan sus funciones, inmediatamente pasan a dirigir una organización no gubernamental porque ese es su mundo, entonces obviamente que tienen que responder a ellos, así como los hijos responden a los padres.

Explicó que por la CIDH responder a esos intereses, no se pronuncia en torno a la situación de los inmigrantes haitianos en Chile, Ecuador y Brasil donde los tienen en lugares donde no pueden salir, pero para ese organismo la única nación que no puede hacer eso es la República Dominicana. (https://www.diariolibre.com/noticias/justicia/roberto-rosario-dice-cidh-le-planteo-modificar-la-constitucion-para-solucionar-crisis-haitiana-LD9577872) 

Esgrimir el argumento racial ha sido la vía favorita y malintencionada de aquellos que promueven la tolerancia total de la inmigración ilegal haitiana, en gran medida producto de un burdo y criminal delito de tráfico humano.

Cuando a esta acusación le añaden el ingrediente del odio, lo que buscan es suscitar, apoyándose en una falsa misericordia, la sensibilidad y la aceptación, de una ilegalidad, para inducir así al gobierno, y a la sociedad, para aceptar el status-quo irregular, a costa de sacrificar el mandato de sus leyes y su Constitución.

La gran repulsa que genera este desenfadado atropello a las leyes de migración viene dada por el abierto y manifiesto propósito de grupos nacionales e internacionales de querer forzar al Estado dominicano a hacerse de la vista gorda y dar carta de residencia o de ciudadanía, al margen de lo que constitucionalmente ha sido estatuido, a los ilegales que burlan los controles y, más que eso, que incurren en innumerables delitos en el país.

Sesgar como xenofóbicas las muestras de rechazo a estas violaciones es capciosa, si se toma en cuenta que los dominicanos han sido un pueblo abierto a inmigrantes que, como los españoles, los árabes, los judíos, los japoneses y chinos, así como de varios países latinoamericanos, han formado colonias laboriosas y respetuosas de las leyes y los valores culturales de nuestra nación, sin entrar en conflicto con los dominicanos.

Con más de un millón de haitianos ilegales diseminados en el territorio nacional, ¿cuántos de ellos han sido asesinados o atropellados por odio xenofóbico o racial en el país? ¿Cuántos han huido en masa, como en algunas zonas de África y Medio Oriente, por razones étnicas o raciales o religiosas?

Cuando se producen repatriaciones a cargo de la Dirección Nacional de Migración, estas se hacen de acuerdo a los protocolos internacionales, basadas en el hecho de que los afectados carecen de documentos o permisos ofi ciales, lo cual se reputa como un factor violatorio de las leyes aquí y en cualquier otro país del mundo que respete sus potestades soberanas.

El patriotismo, que es un sagrado y legítimo sentimiento de arraigo e identidad de todo aquel que nace en un país y le debe respeto a la madre patria, de la que habla el Papa Francisco, a sus símbolos y valores y a las leyes que rigen la convivencia pacífica, tiene que hacerse patente en cualquier circunstancia en que la soberanía y la dignidad nacional estén en proceso de colapso o aniquilación.

Cuando las armas de nuestros ejércitos o del pueblo insurrecto se hicieron sentir en las invasiones militares extranjeras de los siglos 19 y 20 ¿eran por odio o por racismo? No. Por ninguna de ellas. Eran por la humillación causada por extraños que vinieron a pisotear la soberanía y a sustituir los símbolos auténticos de la identidad nacional.

¿Cuál nación que defi enda su territorio de una invasión, sea cual fuese su naturaleza, ha sido acusada de xenófoba o racista por haber matado a tiros o hecho huir a los invasores?

 

Patriotismo y nacionalismo son dos sentimientos nobles, a los que nunca renuncian los hijos de una nación. Pretender abominarlos o mezclarlos con situaciones que obedecen más a la defensa de las leyes migratorias o al legítimo derecho de los dominicanos a vivir con sus normas y patrones culturales, es un fl amante y aborrecible desatino. (https://www.listindiario.com/editorial/2018/04/02/508717/el-chantaje-de-siempre)

El presidente Danilo Medina, mediante varios decretos ascendió este miércoles y puso en honrosa situación de retiro por antigüedad en el servicio, a 235 oficiales superiores y subalternos de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.

Según el decreto 123 -18, dado a conocer por el vocero del Gobierno, Roberto Rodríguez Marchena, la acción se dio por relación rango y edad y por edad.

Además, fueron ascendidos y se mantienen activos bajo el decreto 127-18, el capitán de Navío Rafael de Jesús Polanco Martínez a contralmirante de la Armada Dominicana y a general de Brigada de la Policía Nacional el coronel Licurgo E. Yunes Pérez

Esa misma disposición,  registra 142 miembros del Ejército República Dominicana, y se le suman como ascendidos a mayores generales y puestos en honrosa situación de retiro los generales de brigada Francisco José Gil Ramírez y Luis D. Pichardo Matos, ambos Ejército de la República Dominicana (ERD).

 

En el caso de Pichardo Matos, fue el director del hospital Marcelino Vélez Santana (de Herrera).

General Luis D. Pichardo Matos
General Luis D. Pichardo Matos

Ver también:Presidente Medina asciende a 11,486 militares y policías

Igualmente, se agrega al listado con el decreto 122-18 asciende a vicealmirante y en honrosa situación de retiro al contralmirante José C. Lorenzo Peña García (ARD).

Con el decreto 124-18, el mandatario asciende y pone en honrosa situación de retiro a 38 oficiales superiores y subalternos de la Armada; con el 125-18 a 46 oficiales superiores y subalternos de la Fuerza Aérea y con el 126-18 a seis de la Policía Nacional, a los que asciende a mayores generales, además del mayor general José Sigfredo Fernández Fadul.

Otros ascensos para activos

El decreto 127-18 asciende a contralmirante de la Armada Dominicana al capitán de Navío Rafael de Jesús Polanco Martínez y asciende a general de Brigada P.N. al Coronel Licurgo E. Yunes Pérez.

 

 A continuación la lista completa de ascendidos y puestos en retiro honroso:

Decreto 123-18, Ejército República Dominicana

Del Ejército de República Dominicana, mediante el decreto 123-18, los coroneles Ángel Corides Guzmán Rosario, Pedro Antonio Hierro Bidó, Anicasio Familia Díaz, Ernesto de Jesús Valdez; el teniente coronel Belarminio Algarroba Cuevas y el mayor Nelson Ureña Lebrón; el capitán deportista Manuel María López Rubiera y los capitanes Paulino Rosario Mejía, Emilio Antonio Beras Reyes, Jesús María Suárez Rosario, Basilio Medina Feliz y el capitán contable Eligio Lantigua Burgos.

Los coroneles José Miguel Rodríguez Espinal y Vinicio Elías Cuevas Terrero; el teniente coronel Rafael Leónidas Díaz Medina; la teniente coronel dentista Dulce María Ramona Muñoz; los tenientes coroneles Herminio Tejada Quezada, Expedito Taveras Martínez y José Rolando Veras Peralta también fueron ascendidos y colocados en honrosa situación de retiro.

Asimismo, el mayor Freddy Díaz Pérez, el capitán Manuel Antonio Rodríguez Carrasco; los coroneles médicos Ramón D. Gustavo Betances Hernández, Luis Bolívar Fernández Zucco, Miguel Antonio Hernández Oleaga y Freddy Díaz Ortíz; así como el coronel técnico de comunicaciones, Rafael E. Terrero Pereyra.

Igualmente, los tenientes coroneles médico Melva Parris Williams y psicóloga María E. Hernández Alcántara; el teniente médico José Radhamés Taveras Rodríguez; los mayores Luis Felipe Polanco del Rosario; Herminio Reyes Díaz y Juan Henríquez; y los capitanes Caridad Herrera Rosa, Maritza Altagracia Cruz y Cruz; Reyes Guillén Báez; la capitán psicóloga Felipa Molina Villa; y los capitanes médicos Juana Bautista Rodríguez Peguero y Víctor J. Vicente Brea García y Gilda Lissette Gómez Eusebio.

De la misma manera, los capitanes Leomaris Perdomo López, Luis E. Novas Medrano; los coroneles Juan Martínez Santos, Julián Mota Guerrero, Otilio Feliz Cuello, Bibiano Polanco Arias, Luis Cubilete Pérez, José Aníbal Franjul Miniño; el coronel abogado Eduardo León de los Santos; el coronel ingeniero agrónomo Juan de Jesús Rosario Valdez; el teniente coronel deportista Elpidio Encarnación de la Cruz y los tenientes coroneles Héctor José Corporán Lasose, Benedicto Lebrón Quevedo, Domingo Ramírez Montero, Ricardo Rosario Vallejo; el mayor albañil Arbeilio Medina Encarnación; el mayor médico Candelario Rosario Valerio, el mayor mecánico Jesús Suero Peguero; los mayores Juan Encarnación Álvarez, Alejandro Mejía Marte, Manuel Milagros Carrasco Peña, Marcos A. Mordán Soto, Juan H, González Reyes, Enalido de la Rosa y el mayor deportista Ergar Montilla Eusebio.

Junto a ellos, los capitanes Gregorio E. Tactuk Moreno y Luis Antonio Tavárez López; el capitán médico Julio Eduardo Hernández; el capitán deportista Héctor Gregorio Jáquez de León; el capitán contable Héctor de los Santos Rodríguez; los coroneles Rafael Segura López, Víctor Pérez Medrano; el coronel agrimensor Héctor Manuel Medina Marrero, el coronel dentista Rafael García Guzmán, el coronel ingeniero agrónomo Luis Manuel Terrero Pereyra y los tenientes coroneles Roberto Ramón Rodríguez Gil, Esteban Cuevas Encarnación, Félix Faustino Dotel Sierra y Marino Marte Vargas.

Además, la teniente coronel médico María de los A. Reyes Abreu y los tenientes coroneles Víctor Mateo Pérez y Cristino Alcántara Pérez; los mayores Demetrio Peralta Roa, Gustavo Rosario Rodríguez, Anna Bella Castillo de Ubrí, Gilberto Pérez Bello, Jorge Heberto Novas Medrano, Ramón Frías Pinales, Jaime Tomas Encarnación Díaz y la mayor dentista Carmen Eug. Fernández Abreu; los capitanes Julio Aníbal Beras Ramírez, Solano Pérez Meran, Alicia Alberto Noesí, Elsa Alejandrina Pérez; el capitán psicólogo Ángel Guarionex Ortiz Vásquez y la capitán TPD Teresa Pérez Burgos.

En esa misma situación fueron colocados, el coronel ingeniero civil Arturo Núñez Galván, la coronel dentista Luz del Carmen Minaya Reyes, el coronel Víctor Pascual Duran Taveras y los coroneles médicos Mary Luz Perdomo de la Paz, Abel Maximiliano Levasseur Lozada, Oneida Matos Vda. Matos, Jesús S. Hermón Madera; el teniente coronel contable Héctor Bienvenido Rodríguez Paulino, la teniente coronel abogada Mirtha I. Brugal Paiewonsky, el teniente coronel mecánico Víctor M. Díaz Frías, el teniente coronel médico Alejandro Ant. Francis, el teniente coronel contador Nelson J. Abreu Meilan, la teniente coronel bioanalista Dulce María Pérez Polanco, el teniente coronel capellán cast. Joaquín Ant. Bonilla Peralta; los tenientes coroneles Eugenio Leopoldo Tavera Polanco, Freddy Ney Vargas Pérez y Rafael de Jesús Vargas Bourdier; así como la teniente coronel médico Altagracia Lebrón Méndez.

Con ellos, los mayores Hilda J. Mendoza Aracena, Ángel Acevedo Bonilla, Lauterio de los Santos Suárez y Santo Ant. Brito Frías; los mayores médicos Ramón Eduardo Tavárez Rosario y Anita Lafontaine Carrasco; la mayor deportista Vero Antonio Moreno García y el mayor carpintero Víctor Ml. Santana Sarmiento.

También los capitanes Santa Andrea Suberví, Rosaura López, Alfredo Ricardo Monsac Haro, Rafael G. Núñez Santana, Luis A. Suero Montaño, Rafael Sánchez Peña, Limardo Lebrón Made, Carmen Luisa Joseph Espinosa, Rafael Ant. Matos Quezada y Dulce María Ramón Liranzo; el capitán electricista José Díaz de los Santos, el capitán sastre Vicente I. Roque de Jesús, la capitán enfermera Gregoria Colon Hernández, el capitán músico Julio Manuel Tavárez Campos; los capitanes cocineros Virginia Guzmán Rodríguez, José Santo Ventura Toribio y Lourdes Blanco Arias; la capitán psicóloga Rosa Margarita Frías de Jesús y el capitán mecánico Simón Bolívar González Valdez.

Decreto 124-18, Armada República Dominicana

De la Armada de República Dominicana, a través del decreto 124-18, Danilo Medina ascendió al rango superior inmediato y puso en honrosa situación de retiro a los capitanes de navío Rufino de la Cruz Gil, Johnny Moisés Ureña Almonte, Luis Manuel González Alberto y Braulio Javier Lora Montalvo; al capitán de fragata Justiniano Medina Ferreras, las capitanas de fragata dentistas Altagracia Eligia Galán Troncoso y Valencia Inés Feliz Rubio; la capitán de fragata psicóloga Elsa Julia Guzmán Muñiz; y el capitán de fragata ingeniero civil Rafael Bienvenido Álvarez Pérez.

 

Además, los capitanes de navío Belis E. Moreno de la Rosa, Pedro María Pérez Méndez y Andrés Montero y Montero; los capitanes de navío médicos Heliodoro Andrés Salas Cabrera, Roger Medina Méndez y Rafael Emilio Barbour Minaya; el capitán de navío auxiliar de contabilidad Modesto Antonio Lora Flores; el capitán de fragata Santiago Mejía Ponciano; los tenientes de navío Manuel Euclides Rodríguez y Andrés Bienvenido Soto Batista; los capitanes de corbeta Ricardo Antonio de la Maza Morel y Pedro Antonio López Acosta; el capitán de navío ingeniero civil Raúl Ant. Vásquez Miliano y las capitanas de fragata médicos Modesta Corona y Frisis Xiomara Hartling Pellerano.

El capitán de fragata ingeniero civil Bladesmir Alejandro Espinosa Montes de Oca, el capitán de fragata contador Carmelo Estévez Maldonado, el capitán de corbeta médico Aníbal Mota, el capitán de fragata German de Jesús Matías, el capitán de corbeta Ramón Antonio Tapia Almánzar, el capitán de corbeta músico Hipólito Castillo Mosquez; el teniente de navío músico Ramón Ant. Then Alvarado; los tenientes de navío José de la Cruz Ramos Lima, Felipe Antonio Scheker Román, Francisco Reyes Sarante, Fausto Jiménez, Juana del Carmen Alcántara, Jesús de los Santos Corporán y Buenaventura Salas Cabrera fueron otros de los colocados en honrosa situación de retiro.

Decreto 125-18, Fuerza Aérea República Dominicana

De la Fuerza Aérea de la República Dominicana (FARD), con el decreto 125-18, fueron ascendidos el coronel Froilán Emilio Pérez y Pérez y el coronel contable Marino Pacheco Varela.

En el mismo decreto, el jefe de Estado ascendió al rango de general de brigada y colocó en retiro, con disfrute de pensión, por la relación rango y edad, al coronel Luciano Nolasco Cruz, FARD.

También, fueron ascendidos al rango superior inmediato los oficiales subalternos capitanes Juan Rudecindo y Julio César Rodríguez Reyes; los coroneles Ramón Adolfo Martínez Rosario y Pascual Albuez de la Rosa; el teniente coronel mecánico Pedro Mercedes Mercedes; los coroneles técnicos Eduardo García Rosario y Luis Moreta Ramírez; y los tenientes coroneles Silvano María Caba Tavares y Rafael Temístocles Batista Castillo.

Junto a ellos, los mayores Luis R. Merejo Germán, Tomás Troncoso, el capitán técnico Amado Rosario Portes, el capitán Bartolomé Cabrera Morillo, el mayor técnico Eddy Viloria Trinidad, el mayor médico José Esteban Pérez Pérez; los coroneles Emilio Fernando Rodríguez y Darío Tavarez Tavarez.

De la misma manera, los coroneles Emilio Fernando Rodríguez; Darío Tavárez Tavárez; el coronel técnico Francisco Rincón, el coronel médico radiólogo Rafael Báez Santana; la coronel médico Cruz María Castillo Pérez, así como a los tenientes coroneles médicos, Carmen Angustia Batista Espinosa y Mayra H. de la P. Rivera Banks.

El Presidente también pensionó y puso en honrosa situación de retiro a los tenientes coroneles pedagogos, Tomas María Ramírez Ramírez y Félix Santiago Hernández Caro; a los tenientes coroneles Rubén Feliciano González Severino y Marcelino Jorge; al mayor técnico Julio Federico Portes, mayor ingeniero agrónomo José R. Bolívar del Valle Almonte; los mayores contadores Juana Berroa del Rosario y Aidalisa M. Peña Santana de Candelier; los mayores, Altagracia Georgina Gómez Valenzuela, Gladys de León, Israel Ozuna, Justo Elías Ramírez García, Edalio Fernando Evangelista, Ramón Inoa Javier y Luis Eduardo Valdez Fortuna; así como los capitanes Bienvenido Ramírez Pérez, Eulogio Medina, Pedro Vidal Cornelio, Julio Antonio Jiménez Mejía y Miguel Ángel Valera de la Paz

Decreto 126-18, Policía Nacional

Mediante el decreto 126-18, quedó colocado en honrosa situación de retiro, con disfrute de la pensión correspondiente, por antigüedad en el servicio, el mayor general José Sigfredo Fernández Fadul de la Policía Nacional.

Del mismo modo, fueron ascendidos al rango de mayor general los generales de brigada de la Policía Nacional, Pablo R. Almonte Morales, Rafael A. Calderón Efres, Víctor Ant. Hernández Vásquez, Aquino Radhamés Reynoso Robles, Tirso Antonio Roa Castillo y Nelson Rosario Guerrero. (http://elcaribe.com.do/2018/03/28/danilo-asciende-y-pone-en-retiro-honroso-a-235-oficiales-militares-y-policiales/)