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Videojuegos, celulares, hookah y estimulantes

Nuevas adicciones. La OMS reconoció recientemente que la adicción a los videojuegos es un desorden de salud mental.Definidas y tipificadas como nuevas adicciones, la de los videojuegos es más frecuente en personas menores de 25 años.   Muchos de ellos empiezan en la adolescencia con el videojuego, pero luego desarrollan otras adicciones como el alcohol.

Eso se explica, de acuerdo al especialista en manejo de adicciones, Vicente Tapounet Brugal, porque con ese inicio, al cerebro se le enseñó a sentir placer y romper con los compromisos, la puntualidad, falta de interacción e irrespeto a la figura familiar fruto del aislamiento. Entre un 10 o 15 por ciento de los atendidos en el centro especializado que dirige, pertenecen a ese renglón.

Al teléfono
La  nomofobia o adicción al teléfono celular, que es  el  miedo que produce no tener un teléfono en la mano, es otra de ellas, así como la vinculada a tendencias culturales o grupos que desarrollan un comportamiento obsesivo y compulsivo en contra de su funcionalidad con juegos por niveles. Estas personas desarrollan un comportamiento compulsivo y se convierten en adicciones que afectan la funcionabilidad del individuo en áreas que son indispensables para la calidad de vida, como es la de atender las relaciones de pareja e interpersonales, en lo laboral, académico, profesional y recreativo.

Estimulantes y hookah
El especialista explica que como las bebidas energizantes y los fármacos clínicamente prescritos para la disfunción eréctil no producen una modificación del estado de ánimo o de percepción de la realidad,  son drogas, pero no sustancias psicoactivas. Se puede desarrollar una adicción a ellas, pero está relacionada con la necesidad imperiosa de satisfacerse sexualmente.

 

Sobre la hookah, dice que es un instrumento de fumar, pero que en ella se puede usar cualquier sustancia psicoactiva. “A través de esa actividad sociocultural se podría estar incentivando al consumo de potenciales sustancias que generen dependencia o adicción”. 

(https://www.listindiario.com/la-republica/2018/06/26/521444/videojuegos-celulares-hookah-y-estimulantes)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Al entrevistar a un paciente sobre su ingesta regular de alimentos y bebidas, preguntamos: ¿Cuánto alcohol consume? En las distintas respuestas resalta que un alto porcentaje toma alcohol “socialmente”.

Detengámonos un momento a definir el concepto de un “bebedor social”.

¿Existen criterios para calificar? La realidad es que no se ha logrado un consenso para estandarizar el concepto, pero en la búsqueda de este calificativo, se describen algunos comportamientos y condiciones que podríamos calificar de ambiguos:

Tomar exclusivamente en actividades sociales y de forma moderada.

No requerir de la ingesta de alcohol para pasar un buen rato.

No haber tenido conflictos secundarios al alcohol, ya sean relacionados con la salud o no.

Los criterios antes expuestos tienen muchas limitaciones, pues deberá revisarse el nivel de actividad social que puede alcanzar una persona además de profundizar en expresiones como, “moderación”, pasar un buen rato, y las secuelas o no por la ingesta del alcohol.

Podemos realizar las siguientes preguntas:

¿Cuántas veces a la semana tiene alguna actividad o evento social?

¿Cuántas copas o tragos toma en cada evento?

Si colocamos el escenario de aquella persona cuyas reuniones de trabajo o eventos sociales se resumen en cuatro (4) veces por semana, que en cada oportunidad brinda con 2-3 copas y que aquello puede aumentar los fines de semana, ¿se consideraría un “bebedor social”? Haga usted el análisis semanal. La relación entre alcohol y obesidad es muy amplia, desde los efectos de malnutrición (obesidad, sobrepeso o delgadez) hasta las complicaciones cardiovasculares (ej. alteración del colesterol, triglicéridos, arritmias), metabólicas (ej. hígado graso), gastrointestinales (ej. lesiones en esófago, estómago) y predisposición al cáncer.

En ocasiones, consideramos que una ingesta frecuente de alcohol que no produce síntomas o resaca podría pasar desapercibida, sin analizar el efecto acumulativo y/o destructivo que implica, sin ampliar en la dependencia que resulta de forma secundaria.

El valor calórico por cada gramo de alcohol es de 7 kilocalorías (no de la bebida específica, sino simplemente del “alcohol”), lo cual hace impreciso el cálculo calórico exacto por la gran variedad existente, los distintos grados disponibles y formas de conserva. El vino (~12% de alcohol), el whisky (~30%), el ron (~35%), la cerveza (~5-10%), los cocteles (sangrías, mojitos) hacen que sea difícil colocar una etiqueta nutricional con valores calóricos aproximados, adicionando que no contienen ningún nutriente provechoso para el organismo, pues los “antioxidantes” no resultan beneficiosos ante un abuso del consumo.

Ante tanta ambigüedad, la moderación deberá individualizarse por sexo, talla, edad, actividad física y condición clínica, entendiéndose el daño de una ingesta frecuente y la importancia de realizar un autoanálisis en su posición frente al alcohol. Éste podría ser el responsable de su problema de peso y de otros trastornos de implicación importante.

https://www.diariolibre.com/revista/bienestar/se-considera-usted-un-bebedor-social-AI10099999

 

Cigarrillo electrónico y la hookah pueden causar cáncer

Invitados. El director de Listín Diario, Miguel Franjul, durante el Desayuno, en el que participaron los médicos Ernesto Díaz Álvarez, de la Asociación del Instituto Dominicano de Cardiología; Hans Salas, de la OPS/OMS; Samuel Ramos, de la Alianza Antitabaquismo, y Amaury Rancier, de la Sociedad de Neumología.

Los nuevos dispositivos para fumar, como la hookah y el cigarrillo electrónico, de moda entre los jóvenes, representan altos riesgos para la salud, porque contienen sustancias nocivas  que provocan problemas respiratorios, cardiológicos  cáncer, y otras complicaciones.

Así lo advirtieron los médicos, Ernesto Díaz Álvarez, director de la Asociación del Instituto Dominicano de Cardiología;  Hans Salas de la  Organización Panamericana de la Salud; Samuel Ramos, coordinador de la alianza Dominicana Antitabaquismo (ADAT), y Amaury Rancier, quien se ocupa del tema del tabaco en la Sociedad Dominicana de Neumología.

Expusieron sobre las consecuencias del consumo del tabaco y  los efectos de los nuevos dispositivos para fumar,  durante su participación  en el Desayuno de Listín Diario, que presidió su director, Miguel Franjul.

Su participación en el encuentro se produce  a propósito de celebrarse el próximo 31 de mayo el Día Mundial sin Tabaco.

Señalaron que los jóvenes y adolescentes son la atracción de la industria tabaquera para lograr expandir el consumo del producto, a través de campañas que promueven nuevos dispositivos para fumar.  

Sin embargo, los especialistas afirman que esos dispositivos  son dañinos y generan adicción, porque no solo tienen nicotina, sino también  otras sustancias que pueden producir cáncer.

Advierten que esas campañas  son engañosas.

El  neumólogo  Amaury Rancier dijo que no es cierto que el cigarrillo electrónico ayude a dejar de fumar.  

Sostuvo que el problema de los cigarrillos electrónicos es que la  industria tabacalera tiene una campaña mundial promoviéndolo como la mejor forma de dejar de fumar, lo cual reitera es mentira.

“El paciente que se expone a ese tipo de sustancia mantiene el hábito”, afirmó. Puntualizó que alrededor de la quinta parte de los pacientes que mueren por cáncer de pulmón son fumadores pasivos, porque el humo de segunda mano, llega a lo más profundo de los pulmones. Afirmó que el 15 por ciento de los problemas por  pulmón es porque están cerca de personas que fuman.   

En cuanto a la hookah, advirtió que constituye un problema, porque ya están hasta en los salones de belleza, además de las discotecas y otros lugares bajo techo, donde está prohíbido.

“El problema de la hookah es que aparte de sustancias que son adictivas tiene sustancias que contaminan”,  alertó.

Dijo que el uso de la hookah se está popularizando tanto que cuando reciben a un joven de menos de 20 años con una bronquitis aguda lo primero que sospechan es que está fumando hookah.

Indicó que el humo del tabaco tiene tres componentes: el alquitrán, la nicotina y el monóxido de carbono.

“Uno pensaba que para fines de cardiología el monóxido de carbono era lo peor, porque se adhiere a la sangre e impide que se oxigenen los tejidos, pero la nicotina es tan malo como el monóxido de carbono, porque promueve la agregación plaquetaria, la formación de coágulos y por eso es que le da un infarto a la gente que fuma”, advirtió.   

Manifestó que la adicción solo se deja  cuando el paciente  lo decida por voluntad propia o motivado por una enfermedad que amerita internamiento.  

Atraen a jóvenes
El presidente de la Asociación del Instituto Dominicano de Cardiología, Ernesto Díaz Álvarez, señaló que el 15 por ciento de los jóvenes fuma y el 60 por ciento  lo hace a través de la hookah, según una  encuesta de la Sociedad de Cardiología.

“Estar en un sitio donde se fume hookah una hora es igual a haberse fumado 100 cigarrillos, aunque no la esté fumando”, expresó. Dijo que quienes no fuman tienen el derecho de reclamar un ambiente libre de  humo y de tabaco.

De su lado, Hans Salas, de la OPS/OMS, afirmó que la nicotina que contiene la hookah y el cigarrillo electrónico  es totalmente nociva, sube la presión arterial y la frecuencia cardiaca.  

Explicó que en los cultivadores del tabaco está la enfermedad del monstruo verde, intoxicación de los productores solo por trabajar en la agricultura.  

Migración a nuevos dispositivos
El cardiologo Samuel Ramos, coordinador de la ADAT, señaló que la industria está migrando del tabaco convencional a nuevos dispositivos, a fin de captar a jóvenes, y sobre todo adolescentes.

Refirió que estudiantes de la PUCMM establecieron en un informe de tesis, que el 18 por ciento de los adolescentes son consumidores  activos de algún tipo de tabaco, y hasta un 32 por ciento de  forma esporádica.  

 

Puntualizó que la última encuesta de la Sociedad de Cardiología ubica el consumo de tabaco en jóvenes en un 15 por ciento.  

Señaló que lo atractivo de la publicidad es su dispositivo para fumar, y que ahora hay uno que se conecta a los computadores portátiles o laptop, para que se caliente y se lo fumen los muchachos, porque es con calor, no con fuego. (https://www.listindiario.com/la-republica/2018/05/28/516903/cigarrillo-electronico-y-la-hookah-pueden-causar-cancer“Es todo un entramado de captar nuevos fumadores”, acotó Ramos.)

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En nuestro país y en muchas partes del mundo resulta atractiva la comida frita. Es agradable al paladar, textura crujiente y por cultura o costumbre, es un acompañamiento frecuente para muchos platillos. En consulta puedo preguntarle a un paciente: ¿comes frituras? De forma inmediata responde que no, pero al investigar sobre cada comida que realiza identificamos esos tostones o plátanos maduros fritos al mediodía de forma regular ó el pollo y pescado frito de forma rutinaria, ¿se identifica?

¿Sabemos por qué no se consideran saludables las frituras?

Entre las principales razones destacan:

Un valor calórico elevado por su alto contenido en grasas que puede llevarle al sobrepeso u obesidad.

Aumentan el riesgo de elevar su colesterol LDL “malo” y triglicéridos pues el tipo de grasas en las comidas fritas se llama grasas saturadas y “trans”.

Aumentan el riesgo de esteatosis hepática (hígado graso).

Empeora el reflujo gastroesofágico y síntomas de la gastritis.

Predispone a la formación de cálculos (piedras) en la vesícula.

Potencializa el acné facial y corporal.

Otro elemento importante es que al freír los alimentos, dependiendo de la temperatura, el aceite se transforma produciendo desechos tóxicos, entre ellos la acrilamida (en aceites recalentados), vinculado al desarrollo del cáncer. Es tan atractivo el freír que actualmente existen dispositivos diseñados para lograr la textura frita sin sumergir los alimentos en aceite, llamados freidoras de aire (o airfryer traducido al inglés), en el cual se fríen los alimentos en aire caliente. En este sentido, entendemos la necesidad de satisfacer al paladar reduciendo los elementos adicionales que pudieran agregar calorías.

Nos llega la pregunta, ¿Con qué aceite es mejor freír? ¿Con aceite de oliva por considerarse beneficioso? Aunque resulta un tema controversial, al elevar la temperatura por encima del punto de humeo de los aceites, estos sufrirán transformaciones que se relacionan a los factores no saludables mencionados anteriormente. Se ha sugerido que el aceite de oliva extra virgen será el mejor tolerado para frituras, aclarándose la importancia de mantener un uso esporádico.

¿Qué dicen los estudios científicos? Se sugiere que el aporte de este tipo de grasas no debe superar el 1% de la ingesta de alimentos diariamente. Si analizamos el consumo actual, nos encontramos por encima de este porcentaje aumentando nuestro riesgo cardiovascular y metabólico.

¿Cuáles son los métodos de cocción aceptados? Al vapor, a la parrilla/plancha, al horno, salteados o hervidos. Entendiéndose que los ingredientes utilizados deben también ser revisados evitando sazones grasos (sopitas, salsas blancas, etc). Recuerde que la alimentación saludable no sólo incluye ingredientes sanos, sino que en su forma de cocción puede potencializar su adecuado valor nutricional o empeorarlo. Identifique si las frituras forman parte de su rutina y consiga limitarla a la mínima frecuencia.

Para comunicarse con la Dra. Erika Pérez Lara, nutrióloga clínica, escriba a This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

Instagram: @dra.erikaperezl (https://www.diariolibre.com/revista/bienestar/no-lo-sirva-con-tostones-FF9887124)