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No a la discriminación por sexo: ni una mujer valiosa fuera de un buen puesto en la lista electoral y ni un hombre valioso relegado por ser hombre. (Los demás... a la fila)

Vuelve a discutirse el tema de las cuotas para mujeres y el reclamo para que se otorgue el 40%, el 50% de los puestos, y en posición puntera, a las candidatas.

Aceptar que deben darse cuotas femeninas en las listas electorales es aceptar que las políticas merecen privilegios sobre los candidatos varones. Es hacer lo mismo que se censura pero al revés. Es asumir que teniendo iguales o mejores capacidades que sus compañeros varones, son sistemáticamente impedidas de estar en las listas. Y eso no es tan sencillo de demostrar. Si ha quedado atrás por otros motivos, como tantísimos aspirantes hombres quedan fuera... ¿se cuenta como discriminación sexista?

Lo importante es la capacidad, no el género.

Las cualidades de un buen político no descansan en su condición de hombre o mujer. Asumir que por ser mujer va a hacerlo mejor es un error. Hay políticos corruptos y no aptos para el cargo que ocupan, es verdad. También hay políticas así. Y se puede llenar la cuota con la esposa, hermana, novia o querida de un dirigente. No sería la primera vez. ¿Eso no es un insulto a la democracia ?

Los electores queremos a los mejores en los cargos públicos, electos o designados. Queremos a los más capaces, prudentes, inteligentes, honestos, sensibles, dedicados... Queremos poder elegir bien y para eso los partidos tienen que elegir bien primero y presentar en las elecciones unas listas bien pensadas. Con los mejores hombres y mujeres.

El argumento de que la cuota inspira a las niñas, que sepan que pueden aspirar a gobernar es también debatible. ¿Quedan mujeres menores de 50 años que no sepan que pueden aspirar a una carrera política? Otra cosa es que quieran. Que el éxito vital, para ellas, sea el poder político. (Pero ese es otro tema...).

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(https://www.diariolibre.com/opinion/am/la-cuota-AE12163146) 

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  • $!Protagonistas en la obra independentista
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  • Antes de que se produjera la declaración separatista, Sánchez fue elegido, por sus compañeros de La Trinitaria, comandante en armas y presidente de la Junta Gubernativa de la naciente república.

De acuerdo a Juan Bosch, “Juan Pablo Duarte tuvo el coraje de creer que en un territorio pequeño, deshabitado e incomunicado interior y exteriormente podía establecerse una república”.

 

“Para creer eso era necesario tener una fe inconmovible en la capacidad de lucha del pueblo dominicano, y Duarte la tuvo”, escribió Bosch en el periódico Vanguardia del Pueblo, en 1976. (https://www.diariolibre.com/especiales/dia-independencia/protagonistas-en-la-obra-independentista-AF12175849) 

$!La hazaña de la proclamación de la independencia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las actuaciones de los próceres Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella fueron determinantes en las horas decisivas para que se concretara la liberación de la patria tras 22 años de tiranía haitiana.

Los comprometidos con la liberación de la patria se congregaron primero en la Puerta de la Misericordia, en torno a Mella, y en el momento en que pareció que el plan podía naufragar el héroe disparó su trabuco y gritó: “¡La suerte está echada! No podemos retroceder”.

La arrojada actitud del criollo avivó los ánimos de los seguidores, quienes de inmediato, y según lo planeado, ocuparon la Puerta del Conde junto con otros grupos, dirigidos por Sánchez, Tomás Bobadilla, Manuel Jimenes, Remigio del Castillo, José Joaquín Puello y Eduardo Abréu.

En la cima del baluarte, Sánchez proclamó: “¡Separación, Dios, patria y libertad, República Dominicana!”. Y enseguida, enarboló la nueva bandera y ordenó el toque de una diana.

 

Acerca de lo sucedido esa noche decisiva, el trinitario José María Serra escribió: “El punto de reunión era la Plaza de la Misericordia. Creímos que el número de los concurrentes sería mayor, pero desgraciadamente éramos muy pocos. Comprometida es la situación, dijo Mella, juguemos el todo por el todo y disparó al aire su trabuco. ¡Marchemos, pues!”.

Aquella noche, de riesgos y emociones, la heroína María Trinidad Sánchez transportó pólvora entre sus faldas y fue testigo de la proclamación de la independencia.

Entonces había una gran tensión, pues no se sabía cómo iba a reaccionar el mando militar haitiano. Cuando los sublevados se preparaban para asaltar La Fuerza (hoy Fortaleza Ozama) una patrulla haitiana se aproximó a la Puerta del Conde y fue expulsada a tiros. En el fuerte se encontraban los soldados del régimen haitiano, y desde ahí dispararon tres cañonazos, pero los patriotas respondieron con otras tres descargas. 

 

Según narró Pedro Troncoso Sánchez, en la Puerta del Conde se formó la primera junta de gobierno, compuesta por Francisco del Rosario Sánchez, Ramón Mella, José Joaquín Puello, Remigio del Castillo, Wenceslao de la Concha, Mariano Echavarría y Pedro de Castro y Castro.

 

En los días siguientes todos los pueblos del país se fueron pronunciando en favor de la Independencia. Las comunidades que más tardaron fueron Puerto Plata, Azua y San Juan de la Maguana, lo que se ha atribuido al intenso intercambio que tenían con Haití y al liderazgo ejercido por el conservador Buenaventura Báez, en Azua.

 

 

El primero de marzo, cuando se formó la Junta Central Gubernativa, que sustituyó el Comité Insurreccional, el experimentado político Tomás Bobadilla, que había servido al gobierno haitiano, fue elegido presidente, en lugar del joven Sánchez.

Los trinitarios no estuvieron conformes con la decisión y dieron un golpe contra Bobadilla, acción enfrentada por el general Pedro Santana, hatero del Este, quien se convirtió en presidente e integró a Bobadilla a su junta de gobierno. (https://www.diariolibre.com/especiales/dia-independencia/la-hazana-de-la-proclamacion-de-la-independencia-AL12191616) 

$!Johnny Ventura, uno de los grandes pilares de la música.
Johnny Ventura, uno de los grandes pilares de la música

La música popular dominicana es una manifestación cultura que forma parte de nuestra identidad.

Desde la aparición del merengue la población lo acogió como suyo. Sin embargo, el género ha librado batallas desde sus inicios, pero sus detractores no pudieron detener su avance y su posterior posicionamiento como la música bandera, seguida, décadas después, por la bachata.

Al hacer un repaso, en ocasión de la conmemoración del 175 aniversario de la Independencia Nacional, encontramos el merengue, interpretado con guitarras, acordeón y tambora, conocido como Perico Ripiao, el cual sentó raíces en las zonas rurales en donde mantiene una gran cuota del mercado. En la actualidad, los cambios que experimenta la música de manos de una nueva generación le abrieron las puertas en las zonas urbanas.

Entre los grandes protagonistas de la música vernácula figuran Niño Lora, Casandra Damirón, Julio Hernández, Billo Frómeta, Luis Alberti, Joseíto Mateo, Ángel Viloria, Papa Molina, la Orquesta Santa Cecilia, Los Caballeros Monte Carlo, Félix del Rosario, Vinicio Franco, Rico López, Rafael Solano, Primitivo Santos, Ramón Gallardo, Rafelito Martínez, Luis Kalaf, Luis Pérez y Antonio Morel, quienes son solo algunos de los protagonistas que marcaron su territorio como intérpretes y creativos del merengue.

Nuevos colores

La nueva generación del merengue tomó un rumbo diferente en su estructura musical, estilo y contenido.

Una extensa lista de figuras forma parte de esa nueva etapa que comenzó en la década de los años 70 de la mano de Johnny Ventura, Willfrido Vargas, Félix del Rosario, Rafael Solano, Cuco Valoy y Cheché Abréu.

A partir de esa época se produjo un movimiento en el merengue más estilizado, que evidenció perfección en su sonido de estudios.

Entre sus protagonistas figuran Aníbal Bravo, Juan Luis y sus Mulatos, Ramón Orlando, Milly Quezada (Nueva York) y el Conjunto Quisqueya (Puerto Rico).

Otros destacados son Los Hijos del Rey, Dioni Fernández, Fernando Villalona, Bonny Cepeda, Alex Bueno, El Zafiro, Jossie Esteban, Tatico Henríquez, El Ciego de Nagua, Guandulito, Fefita La Grande, Francisco Ulloa, Sergio Vargas, La Gran Orquesta, Los Hermanos Rosario, Rasputín, Aramis Camilo, entre otros.

Dentro grandes exponentes que se destacaron en la década de los 90, figuran Juan Luis Guerra, Pochy Familia y La Coco-Band, Alex Bueno, Carlos David, Toño Rosario, Rubby Pérez, Sergio Vargas, José Peña Suazo, El Jeffrey, Héctor Acosta, Kinito Méndez, Belkis Concepción y Ramón Orlando.

Independientemente de la propuesta musical, los compositores le han escrito al amor, al desamor y a la patria, sin desechar el contenido pícaro que caracterizó en sus inicios al género. Representado por sus principales expositores, el merengue se convirtió en el principal embajador de la República Dominicana en el extranjero, declarado por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

La bachata

La labor realizada por el locutor, radiodifusor y empresario artístico Radhamés Aracena, a través de la emisora Radio Guarachita, fue vital para el posicionamiento de la bachata.

Figuras como José Manuel Calderón, Luis Segura, Rafael Encarnación y Leonardo Paniagua, hicieron lo suyo, pues su música salió de lo rural y de los barrios marginados. Luego dio el gran salto de la privacidad de algunos que se avergonzaban de escucharla en público, sin embargo, su popularidad terminó imponiéndose.

Anthony Santos, Frank Reyes, Raulín Rodríguez, Zacarías Ferreira y Luis Vargas, forman parte de un grupo de relevo que logró conectar con los dominicanos y extranjeros.

La bachata sedujo a figuras como Víctor Víctor, Juan Luis Guerra, Luis Díaz, Sonia Silvestre, y fue abrazado con gran éxito por Romeo Santos, Prince Royce y otros artistas.

No hay fiesta sin merengue ni bachata, dos géneros que marcan la música y la identidad nacional.

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