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Las adicciones y dependencias cada vez más presentes en la sociedad dominicana
 

Adicciones y dependencias que convierten sus vidas, y de quienes les rodean, en verdaderos infiernos y les llevan a cometer actos muchas veces atroces,  están cada vez más presentes entre la población dominicana, independientemente de las edades y sexo.

Unas son tan antiguas como el alcohol, las drogas prohibidas y el juego de azar, y otras tan recientes como a los videojuegos, la dependencia del celular (nomofobia) y a juegos sin finales donde se van superando niveles.

El alcohol ocupa el primer lugar entre los adultos cuando se trata de sustancias psicoactivas, seguido de la marihuana que se ha masificado entre los adolescentes y jóvenes, sin dejar de lado la cocaína, el crack y la heroína que es altamente adictiva.

Cuando se habla de adicciones puras y conductuales, el primer lugar la ocupa la ludopatía o adicción al juego de azar, independientemente de la  edad y  sexo, a lo que se suma la adicción al sexo, a la pornografía y a comer de forma compulsiva, así como a compras y endeudamientos sin autocontrol, viéndose mayormente en mayores de 30 años.

También al consumo de medicamentos o farmacodependencia; a videojuegos, más común entre menores de edad y jóvenes hasta los 25 años; a la nomofobia o dependencia del celular y a tendencias culturales como juegos de mesa o digitales que se realizan por niveles, por lo que no tienen fin.

También hay dependencias a otras sustancias como la nicotina y cafeína, que aunque se convierten en adicciones, por lo general no interfieren con el desarrollo de la vida de la persona o no provocan cambios en su estado anímico, en su comportamiento y su funcionalidad.

Una descripción detallada de cada una de esas adicciones y dependencias fue expuesta a LISTÍN DIARIO por el licenciado Vicente Tapounet Brugal, director ejecutivo de Clínica Fénix, un centro especializado en el manejo de las adicciones.

Nicotina y Cafeína
Explica que la nicotina es la droga más adictiva, pero está supeditada mayormente a la dependencia a esa sustancia, que por lo general no provoca modificación en el comportamiento de la persona en virtud de esa actividad.

Dice que a veces esa dependencia hace que la persona salga de la oficina a fumar o tiene ansiedad, pero ese efecto no le provoca cambios en su estado anímico, comportamiento o en su funcionalidad.

Destaca que aparentemente hay una tendencia a la disminución del uso del cigarrillo convencional en la población madura y en los jóvenes de 25 a 35 años, pero que todo parece indicar que se mantiene el consumo en edades más tempranas.

“Por eso ese tipo de tratamiento se da a nivel externo, la persona no se ingresa, se trata modificando hábitos, por ejemplo, si fuma después del café, se le quita ese estímulo que es el café o se le cambia de hora de tomar”, explica.

Lo mismo ocurre con la cafeína, que no altera el comportamiento de la persona, aunque puede crear dependencia en las personas que sienten la necesidad de tomarla.

LA ADICCIÓN VISTA POR LA OMS
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la adicción es una enfermedad física y psicoemocional que crea una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación. Se caracteriza por un conjunto de signos y síntomas, en los que se involucran factores biológicos, genéticos, psicológicos y sociales.

 Es una enfermedad progresiva y fatal, caracterizada por episodios continuos de descontrol, distorsiones del pensamiento y negación ante la misma.

Informes presentados por el organismo indican que la dependencia de sustancias es multifactorial: está determinada por factores biológicos y genéticos, en los cuales los caracteres hereditarios pueden desempeñar un papel importante, y por factores psicosociales, culturales y ambientales.

Inseguridad y criminalidad
La adicción es uno de los componentes que convierten el país en un terreno fértil de la inseguridad ciudadana y la criminalidad, asegura Tapounet Brugal. Esto lo explica en el hecho de que en ello entran otros factores, como el estilo de vida que la sociedad les está modelando a sus ciudadanos, donde predomina lo material, la carencia de valores, el superficialísimo, la falta de principios, y la búsqueda de lo fácil, donde el ser humano se siente importantizado muchas veces por cosas externas. (https://www.listindiario.com/la-republica/2018/06/26/521440/las-adicciones-y-dependencias-cada-vez-mas-presentes-en-la-sociedad-dominicana) 

Videojuegos, celulares, hookah y estimulantes

Nuevas adicciones. La OMS reconoció recientemente que la adicción a los videojuegos es un desorden de salud mental.Definidas y tipificadas como nuevas adicciones, la de los videojuegos es más frecuente en personas menores de 25 años.   Muchos de ellos empiezan en la adolescencia con el videojuego, pero luego desarrollan otras adicciones como el alcohol.

Eso se explica, de acuerdo al especialista en manejo de adicciones, Vicente Tapounet Brugal, porque con ese inicio, al cerebro se le enseñó a sentir placer y romper con los compromisos, la puntualidad, falta de interacción e irrespeto a la figura familiar fruto del aislamiento. Entre un 10 o 15 por ciento de los atendidos en el centro especializado que dirige, pertenecen a ese renglón.

Al teléfono
La  nomofobia o adicción al teléfono celular, que es  el  miedo que produce no tener un teléfono en la mano, es otra de ellas, así como la vinculada a tendencias culturales o grupos que desarrollan un comportamiento obsesivo y compulsivo en contra de su funcionalidad con juegos por niveles. Estas personas desarrollan un comportamiento compulsivo y se convierten en adicciones que afectan la funcionabilidad del individuo en áreas que son indispensables para la calidad de vida, como es la de atender las relaciones de pareja e interpersonales, en lo laboral, académico, profesional y recreativo.

Estimulantes y hookah
El especialista explica que como las bebidas energizantes y los fármacos clínicamente prescritos para la disfunción eréctil no producen una modificación del estado de ánimo o de percepción de la realidad,  son drogas, pero no sustancias psicoactivas. Se puede desarrollar una adicción a ellas, pero está relacionada con la necesidad imperiosa de satisfacerse sexualmente.

 

Sobre la hookah, dice que es un instrumento de fumar, pero que en ella se puede usar cualquier sustancia psicoactiva. “A través de esa actividad sociocultural se podría estar incentivando al consumo de potenciales sustancias que generen dependencia o adicción”. 

(https://www.listindiario.com/la-republica/2018/06/26/521444/videojuegos-celulares-hookah-y-estimulantes)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Al entrevistar a un paciente sobre su ingesta regular de alimentos y bebidas, preguntamos: ¿Cuánto alcohol consume? En las distintas respuestas resalta que un alto porcentaje toma alcohol “socialmente”.

Detengámonos un momento a definir el concepto de un “bebedor social”.

¿Existen criterios para calificar? La realidad es que no se ha logrado un consenso para estandarizar el concepto, pero en la búsqueda de este calificativo, se describen algunos comportamientos y condiciones que podríamos calificar de ambiguos:

Tomar exclusivamente en actividades sociales y de forma moderada.

No requerir de la ingesta de alcohol para pasar un buen rato.

No haber tenido conflictos secundarios al alcohol, ya sean relacionados con la salud o no.

Los criterios antes expuestos tienen muchas limitaciones, pues deberá revisarse el nivel de actividad social que puede alcanzar una persona además de profundizar en expresiones como, “moderación”, pasar un buen rato, y las secuelas o no por la ingesta del alcohol.

Podemos realizar las siguientes preguntas:

¿Cuántas veces a la semana tiene alguna actividad o evento social?

¿Cuántas copas o tragos toma en cada evento?

Si colocamos el escenario de aquella persona cuyas reuniones de trabajo o eventos sociales se resumen en cuatro (4) veces por semana, que en cada oportunidad brinda con 2-3 copas y que aquello puede aumentar los fines de semana, ¿se consideraría un “bebedor social”? Haga usted el análisis semanal. La relación entre alcohol y obesidad es muy amplia, desde los efectos de malnutrición (obesidad, sobrepeso o delgadez) hasta las complicaciones cardiovasculares (ej. alteración del colesterol, triglicéridos, arritmias), metabólicas (ej. hígado graso), gastrointestinales (ej. lesiones en esófago, estómago) y predisposición al cáncer.

En ocasiones, consideramos que una ingesta frecuente de alcohol que no produce síntomas o resaca podría pasar desapercibida, sin analizar el efecto acumulativo y/o destructivo que implica, sin ampliar en la dependencia que resulta de forma secundaria.

El valor calórico por cada gramo de alcohol es de 7 kilocalorías (no de la bebida específica, sino simplemente del “alcohol”), lo cual hace impreciso el cálculo calórico exacto por la gran variedad existente, los distintos grados disponibles y formas de conserva. El vino (~12% de alcohol), el whisky (~30%), el ron (~35%), la cerveza (~5-10%), los cocteles (sangrías, mojitos) hacen que sea difícil colocar una etiqueta nutricional con valores calóricos aproximados, adicionando que no contienen ningún nutriente provechoso para el organismo, pues los “antioxidantes” no resultan beneficiosos ante un abuso del consumo.

Ante tanta ambigüedad, la moderación deberá individualizarse por sexo, talla, edad, actividad física y condición clínica, entendiéndose el daño de una ingesta frecuente y la importancia de realizar un autoanálisis en su posición frente al alcohol. Éste podría ser el responsable de su problema de peso y de otros trastornos de implicación importante.

https://www.diariolibre.com/revista/bienestar/se-considera-usted-un-bebedor-social-AI10099999

 

Cigarrillo electrónico y la hookah pueden causar cáncer

Invitados. El director de Listín Diario, Miguel Franjul, durante el Desayuno, en el que participaron los médicos Ernesto Díaz Álvarez, de la Asociación del Instituto Dominicano de Cardiología; Hans Salas, de la OPS/OMS; Samuel Ramos, de la Alianza Antitabaquismo, y Amaury Rancier, de la Sociedad de Neumología.

Los nuevos dispositivos para fumar, como la hookah y el cigarrillo electrónico, de moda entre los jóvenes, representan altos riesgos para la salud, porque contienen sustancias nocivas  que provocan problemas respiratorios, cardiológicos  cáncer, y otras complicaciones.

Así lo advirtieron los médicos, Ernesto Díaz Álvarez, director de la Asociación del Instituto Dominicano de Cardiología;  Hans Salas de la  Organización Panamericana de la Salud; Samuel Ramos, coordinador de la alianza Dominicana Antitabaquismo (ADAT), y Amaury Rancier, quien se ocupa del tema del tabaco en la Sociedad Dominicana de Neumología.

Expusieron sobre las consecuencias del consumo del tabaco y  los efectos de los nuevos dispositivos para fumar,  durante su participación  en el Desayuno de Listín Diario, que presidió su director, Miguel Franjul.

Su participación en el encuentro se produce  a propósito de celebrarse el próximo 31 de mayo el Día Mundial sin Tabaco.

Señalaron que los jóvenes y adolescentes son la atracción de la industria tabaquera para lograr expandir el consumo del producto, a través de campañas que promueven nuevos dispositivos para fumar.  

Sin embargo, los especialistas afirman que esos dispositivos  son dañinos y generan adicción, porque no solo tienen nicotina, sino también  otras sustancias que pueden producir cáncer.

Advierten que esas campañas  son engañosas.

El  neumólogo  Amaury Rancier dijo que no es cierto que el cigarrillo electrónico ayude a dejar de fumar.  

Sostuvo que el problema de los cigarrillos electrónicos es que la  industria tabacalera tiene una campaña mundial promoviéndolo como la mejor forma de dejar de fumar, lo cual reitera es mentira.

“El paciente que se expone a ese tipo de sustancia mantiene el hábito”, afirmó. Puntualizó que alrededor de la quinta parte de los pacientes que mueren por cáncer de pulmón son fumadores pasivos, porque el humo de segunda mano, llega a lo más profundo de los pulmones. Afirmó que el 15 por ciento de los problemas por  pulmón es porque están cerca de personas que fuman.   

En cuanto a la hookah, advirtió que constituye un problema, porque ya están hasta en los salones de belleza, además de las discotecas y otros lugares bajo techo, donde está prohíbido.

“El problema de la hookah es que aparte de sustancias que son adictivas tiene sustancias que contaminan”,  alertó.

Dijo que el uso de la hookah se está popularizando tanto que cuando reciben a un joven de menos de 20 años con una bronquitis aguda lo primero que sospechan es que está fumando hookah.

Indicó que el humo del tabaco tiene tres componentes: el alquitrán, la nicotina y el monóxido de carbono.

“Uno pensaba que para fines de cardiología el monóxido de carbono era lo peor, porque se adhiere a la sangre e impide que se oxigenen los tejidos, pero la nicotina es tan malo como el monóxido de carbono, porque promueve la agregación plaquetaria, la formación de coágulos y por eso es que le da un infarto a la gente que fuma”, advirtió.   

Manifestó que la adicción solo se deja  cuando el paciente  lo decida por voluntad propia o motivado por una enfermedad que amerita internamiento.  

Atraen a jóvenes
El presidente de la Asociación del Instituto Dominicano de Cardiología, Ernesto Díaz Álvarez, señaló que el 15 por ciento de los jóvenes fuma y el 60 por ciento  lo hace a través de la hookah, según una  encuesta de la Sociedad de Cardiología.

“Estar en un sitio donde se fume hookah una hora es igual a haberse fumado 100 cigarrillos, aunque no la esté fumando”, expresó. Dijo que quienes no fuman tienen el derecho de reclamar un ambiente libre de  humo y de tabaco.

De su lado, Hans Salas, de la OPS/OMS, afirmó que la nicotina que contiene la hookah y el cigarrillo electrónico  es totalmente nociva, sube la presión arterial y la frecuencia cardiaca.  

Explicó que en los cultivadores del tabaco está la enfermedad del monstruo verde, intoxicación de los productores solo por trabajar en la agricultura.  

Migración a nuevos dispositivos
El cardiologo Samuel Ramos, coordinador de la ADAT, señaló que la industria está migrando del tabaco convencional a nuevos dispositivos, a fin de captar a jóvenes, y sobre todo adolescentes.

Refirió que estudiantes de la PUCMM establecieron en un informe de tesis, que el 18 por ciento de los adolescentes son consumidores  activos de algún tipo de tabaco, y hasta un 32 por ciento de  forma esporádica.  

 

Puntualizó que la última encuesta de la Sociedad de Cardiología ubica el consumo de tabaco en jóvenes en un 15 por ciento.  

Señaló que lo atractivo de la publicidad es su dispositivo para fumar, y que ahora hay uno que se conecta a los computadores portátiles o laptop, para que se caliente y se lo fumen los muchachos, porque es con calor, no con fuego. (https://www.listindiario.com/la-republica/2018/05/28/516903/cigarrillo-electronico-y-la-hookah-pueden-causar-cancer“Es todo un entramado de captar nuevos fumadores”, acotó Ramos.)

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