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Chaman de La Hoz, un haitiano que llegó hace varios años a laborar a predios agrícolas de esta provincia, tiene tres hijos con Justina Doroteo, quien es su pareja y su madre, a la vez. Claro, todo parte de un manejo de papeles falsos e irregularidades, para normalizar su status, igual como han hecho miles usando artimañas y mafias, en un a abierta burla a las leyes dominicanas.

 Los casos de suplantación de identidad son muchos. No parecen ser ilegalidad, porque no son revisados, pese a que los conoce todo el mundo, e incluso, son motivo para chistes y comentarios al saberse de algunos dirigentes políticos, con decenas de ‘hijos’ apadrinados para que califiquen y se acojan a la sentencia 168-13 emitida por el Tribunal Constitucional.

El expresidente de la filial El Seibo del Colegio Dominicano de Abogados, Guillermo Nolasco, denunció que la práctica irregular e ilegal se viene cometiendo desde hace muchos años y ahora ha tocado fondo, a partir de lo difícil que se ha hecho sostener a los haitianos, la cantidad de partos en los hospitales y la forma como se involucran en actividades delictivas. El abogado habló para LISTÍN DIARIO ayer, precisamente cuando se realizaban los operativos de Migración en esta provincia en contra de los ilegales. Los apresamientos se realizaron en la ciudad y en comunidades rurales, en una zona donde existe una gran cantidad de ilegales, de nacionalidad haitiana, que llegaron a laborar y se han quedado en otros tipos de negocios.

Se refirió a dos casos recientes, incluyendo uno que fue captado por él, en una instantánea con su celular, con varios machetes y una melena, propia de estos comportamientos que parecen no tener control. También el caso de Juan Doroteo, cédula 025-18981-2

Nolasco dijo que para burlar el escarceo de las autoridades dominicanas, los ilegales se valen de ‘mafias’. “Ellos compran cédulas y documentos para completar sus expedientes, sin que la Junta Central Electoral se acoja al pedimento de que estos documentos de regularización deben ser revisados, como lo consigna la propia sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional”.

El abogado citó el caso de Yoel Etinel, condenado hace poco, y que está preso en la cárcel de La Victoria, por utilizar cédula falsa.

Refirió que en un área de esta provincia, el distrito municipal de Santa Lucía, pasan de 5 mil y alcanzan los 7 mil casos que ameritan ser investigados, al igual como ocurre en otras áreas de la región Este, que es sabido por todo el mundo, la irregularidades de las que se valieron para obtener documentos.

Recomendó al organismo competente, en este caso la Junta Central Electoral, investigar, verificar los libros, los parentescos y los papeles obtenidos irregularmente, para comprobar la forma como miles de haitianos han obtenido documentos, burlando las leyes dominicanas. (https://www.listindiario.com/la-republica/2018/03/17/506841/inmigrantes-se-valen-de-papeles-falsos) 

POR JOSÉ LUIS TAVERAS (https://www.diariolibre.com/opinion/en-directo/haiti-circo-negro-HD9410584)

 

Hay una diferencia sustancial entre reaccionar y responder. La reacción es una determinación emotiva y repentista provocada por las circunstancias; la respuesta es, en cambio, una solución racional a un problema concreto. Una es decisión emotiva; la otra, resultado de la reflexión. Lo que últimamente hizo el Gobierno con el apremio inmigratorio haitiano fue una típica reacción. Reforzar militarmente la frontera no es respuesta, es una acción aislada a un problema complejo manejado con dejadez histórica.

La seguridad fronteriza nunca debió ser un reclamo de hoy, más cuando disipamos décadas ociosas sin poder establecer estándares mínimos de seguridad y protección. El pomposo dispositivo de reforzamiento fue un sensual strip-tease, un golpe de efecto populista para desactivar presiones. Esta medida debió ser un operativo rutinario en la gestión fronteriza. Pero la idea nunca ha sido resolver, sino impresionar, remediar y, como siempre, camuflar. Con este barato espectáculo Danilo Medina espera salvas de gloria. Ya en otros tiempos y gobiernos vivimos los mismos trances con parecidas reacciones demagógicas. Tramas retóricas de todo cuño para fabricar percepciones fantasiosas. Se nos ha hecho tarde. Seguimos pendientes de respuestas. Pretender un descargo por estos amagos es ilusorio; el Gobierno no puede seguir tejiendo con retazos su política exterior frente a Haití. El problema nos desborda y está asumiendo ribetes peligrosamente irreversibles.

Haití y su inmigración ilegal debe ser el primer tema de la política exterior dominicana. Esa nación perdió interés en las agendas globales. La comunidad internacional, siempre escurridiza, no siente culpa ni constreñimiento. Los gobiernos dominicanos, por su parte, han jugado al avestruz como si esa carga no pesara sobre nuestro futuro. Una actitud omisa que han aprovechado las potencias del hemisferio para desentenderse. Quien tiene que resguardarse de su propia desidia es el Estado dominicano, obligado por las circunstancias a una política exterior proactiva, defensiva y visionaria. Pero ha preferido jugar a la demagogia circense con un tema nada divertido.

Lo menos que podíamos esperar del eufemístico “gobierno compartido” con el PRD era una propuesta de sólidas bases sobre las relaciones con Haití y un plan de defensa internacional defendido uniformemente en los principales foros mundiales. Pero quizás era mucho pedirle a un gobierno atado a la cultura del empleo, donde el servicio exterior, convertido en plaza laboral, opera como una agencia burocrática para cargos políticos. En su promiscua nómina, el Ministerio de Relaciones Exteriores mezcla intelectuales, diplomáticos de carrera, becados, activistas, amantes oficiales, gente de farándula, negociantes y un surtido diverso de vagos. El servicio exterior dominicano ha sido una verdadera ignominia, usado como negocio para las alianzas políticas y donde consulados se cotizan, se certifica la trampa y se trafica hasta el alma. Justamente los consulados más apetecidos, después de los de las grandes ciudades americanas y europeas, son los acreditados en poblados haitianos, convertidos en santuarios de la prostitución fronteriza, esa afrenta que nos abochorna para legalizar el contrabando, el tráfico de personas, droga, prófugos y armas. La dimensión del problema migratorio impone la creación de una unidad en la Cancillería dominicana, especializada en asuntos haitianos y soportada por expertos.

Haití es el ejemplo más exitoso del caos como negocio. La frontera está controlada por mafias binacionales. Los volúmenes del tráfico no registrado son incuantificables. El comercio oficiosamente controlado maneja en promedio cerca de mil doscientos millones de dólares en importaciones haitianas de productos dominicanos, siendo ese país nuestro segundo socio comercial. El problema haitiano está en manos de los gobiernos, pero a ninguno le importa; perdieron dominio, interés y motivos. Los episódicos cierres de fronteras son chantajes o presiones extorsivas de algún lado cuando las mafias quieren imponer su mando o mejorar rentabilidades. La frontera no es una línea de soberanía, es un corredor de negocios.

El problema haitiano es más que frontera, deportaciones, regularización de indocumentados o proclamas patrióticas; es sobrevivencia, futuro y legado. Haití es inviable y esa condición irremisiblemente nos arrastra. La República Dominicana no es solución, por eso el país debe abanderarse y liderar el reclamo por el rescate internacional de Haití para que el mundo entienda que nuestra pobreza no sustenta la miseria haitiana, que no podemos absorber el drama haitiano, que nos bastan nuestros propios problemas.

Necesitamos una inteligencia serena para manejarnos sin fanatismos ni provocaciones. El mejor aliado de la injerencia externa es una situación de violencia para “legitimar” cualquier imposición bajo el pretexto de violación a los derechos humanos, tratos xenófobos o prejuicios raciales. Muchos Estados y gobiernos desearían un cuadro parecido; sería su mejor entrada. Y es que cuando no se tiene el interés de actuar, como lo ha demostrado la comunidad internacional, cualquier incidente es valedero. De hecho, laten oscuros intereses que procuran precipitar en ambos lados acciones de fuerza y violencia a través de instigaciones siniestras. Seguirles el juego es necio. En ausencia de un plan internacional que involucre activa y sostenidamente a las principales naciones del hemisferio, el deterioro de las condiciones de vida en Haití devendrá en catastrófico. Este tema, arrimado por años, se nos ha hecho grande. El Gobierno debe asumir sin pantomimas ni acrobacias una responsabilidad histórica impunemente abandonada. Dejemos el circo ¡Ahora o nunca! Disponible en https://www.diariolibre.com/opinion/en-directo/haiti-circo-negro-HD9410584 This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

 

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En ocasión del 174 aniversario de la Independencia Nacional, el Poder Ejecutivo dispuso el ascenso de 3,262 miembros del Ejército, 1,475 de la Armada, 817 en la Fuerza Aérea y en la Policía Nacional 5,932, para un total de 11, 544 ascensos.

En el Ejército de la República Dominicana ascendieron 85 tenientes coroneles a coroneles, 143 mayores a tenientes coroneles, 271 capitanes a mayores, 312 primeros tenientes a capitanes, 189 segundos tenientes a primeros tenientes, 395 sargentos mayores a segundos tenientes, 524 sargentos a sargentos mayores, 351 cabos a sargentos, 992 rasos a cabos.

En la Armada de la República Dominicana, 32 a capitanes de fragata pasaron a capitanes de navío, 45 capitanes de corbeta a capitanes de fragata, 87 tenientes de navío a capitanes de corbeta, 149 tenientes de fragata a tenientes de navío, 129 tenientes de corbeta a tenientes de fragata, 194 sargentos mayores a tenientes de corbeta, 219 sargentos a sargentos mayores, 311 cargos a sargentos, 309 marineros a cabo.

En la Fuerza Área ascendieron a 43 tenientes coroneles a tenientes, 44 mayores a tenientes coroneles, 74 capitanes a mayores, 102 primeros tenientes a capitanes, 119 segundos tenientes a primeros tenientes, 40 sargentos mayores a segundos tenientes, 28 sargentos a sargentos mayores, 67 cabos a sargentos, 300 rasos a cabo.

En la Policía Nacional, 69 tenientes coroneles fueron ascendidos a coroneles, 199 mayores a tenientes coroneles, 415 capitanes a mayores, 546 primeros tenientes a capitanes, 535 segundos tenientes a primeros tenientes, 354 sargentos mayores a segundos tenientes, 833 sargentos a sargentos mayores, 982 cabos a sargentos, 1,999 rasos a cabo. Con un total de 5,932 policías ascendidos. (https://www.diariolibre.com/noticias/poder-ejecutivo-asciende-11-544-miembros-de-las-fuerzas-armadas-y-la-policia-nacional-BF9403300) 

Link para ver el listado de ascensos en el EJERCITO RD (en desarrollo)

 

Link para ver el listado de ascensos en la ARMADA:  http://www.marina.mil.do/portal/images/stories/documentos/ASCENSO%20DE%20LA%20ARD.%202018.pdf 

Link para ver el listado de ascensos en la FARD:  http://fuerzaaerea.mil.do/Ascenso-2018 

Link para ver el listado de ascensos en la PN (en desarrollo)

 

 

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Bernardo Alemán Rodríguez El Congreso Nacional tiene la facultad de legislar y fiscalizar la administración pública en representación del pueblo, que le elige mediante voto popular, por lo que sus miembros tienen la obligación por mandato de la Constitución de asistir a las sesiones para velar que esto se cumpla. Sin embargo, no todos asisten con la frecuencia que deberían.

 

Al respecto la Constitución dominicana es clara y específica en su artículo 88 que “las y los legisladores deben asistir a las sesiones de las legislaturas”, así como someterse al régimen de inhabilidades e incompatibilidades de ocupaciones que les impide ejercer cualquier otra función pública o privada que no fuese la docencia.

Además, establece que “quienes incumplan lo anterior perderán su investidura, previo juicio político de acuerdo con las normas instituidas por esta Constitución y los reglamentos (del Congreso) y no podrán optar por una posición en el Congreso Nacional dentro de los diez años siguientes a su destitución”.

“Durante las legislaturas ordinarias los diputados deben registrar una asistencia no menor del setenta por ciento de las sesiones efectuadas”

En el caso de la Cámara de Diputados, compuesta por 190 representantes de distintas demarcaciones del país y de la diáspora, su reglamento interno refiere en su artículo 25 que los legisladores deben “asistir puntualmente a la hora fijada para las sesiones y permanecer en ellas hasta su término”.

“Durante las legislaturas ordinarias los diputados deben registrar una asistencia no menor del setenta por ciento de las sesiones efectuadas”, instruye el Reglamento de la Cámara de Diputados.

Dicho reglamento da facultades a su Consejo de Disciplina a iniciar el proceso que indica el artículo 83 de la Constitución, en su numeral 1, de acusar ante el Senado a aquellos funcionarios “por la comisión de faltas graves”.

El mismo reglamento tiene algunas excepciones para otorgar una “excusa legítima”, como es el caso de fallecimiento de un familiar, indisposición por enfermedad, licencia concedida por la Cámara de Diputados, realización de trabajos encargados en las comisiones o para las gestiones oficiales en representación de la Cámara.

De acuerdo al registro de asistencia de la Cámara de Diputados que abarca desde el 16 de agosto del año 2016 al 15 de agosto del 2017, estos son los diez legisladores que más ausencias registraron desde el día 16 de agosto de 2016 al 12 de enero de 2018:

Bernardo Alemán Rodríguez
Bernardo Alemán Rodríguez

Bernardo Alemán Rodríguez, diputado por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), faltó a 73 de 84 sesiones (desde el 16/08/2016 al 15/08/2017) de las que en 50 ocasiones no presentó ninguna excusa para un promedio de 40% de asistencia.

En el último período (del 16/082017 al 12/01/2018) Alemán Rodríguez registró una inasistencia de 33 ocasiones, de las cuales 19 no tuvieron ninguna excusa para un 47 por ciento.

Elvin Antonio Fulgencio
Elvin Antonio Fulgencio

Elvin Fulgencio, diputado por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), tiene un registro de 52 ausencias en 84 sesiones (desde el 16/08/2016 al 15/08/2017), de las cuales en 27 ocasiones no presentó ninguna excusa y tuvo un promedio asistencial de 68%.

El legislador peledeísta faltó sin presentar excusas en 24 ocasiones (del 16/082017 al 12/01/2018) con apenas 12 asistencias en 36 sesiones ordinarias para un promedio de asistencia de un 33%.

Rubén Darío Luna Martínez
Rubén Darío Luna Martínez

Rubén Darío Luna Martínez, diputado por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), faltó a 74 de 84 sesiones (del 16/082017 al 12/01/2018) en las cuales presentó excusas. Ha asistido apenas a diez sesiones aunque su promedio es de un 100 por ciento.

Martínez es diputado de ultramar y en el último período (del 16/082017 al 12/01/2018) sólo asistió a 7 sesiones, mientras se excusó en 29 de las 36 sesiones.

 

Héctor Ramón Peguero Maldonado
Héctor Ramón Peguero Maldonado

Héctor Ramón Peguero Maldonado, del Movimiento Democrático Alternativo (MODA), tuvo 42 ausencias (del 16/082017 al 12/01/2018) con 35 excusas y un total de 42 asistencias con un promedio de 92 por ciento.

En el último período, Peguero Maldonado, faltó en las 36 ocasiones por las cuales se excusó a su vez, por lo que pese a no asistir mantuvo un porcentaje de asistencia de un 100%.

Jacqueline Montero
Jacqueline Montero

Jacqueline Montero, diputada del Partido Revolucionario Moderno (PRM), tuvo un total de 41 ausencias (del 16/082017 al 12/01/2018), 37 de estas con excusas y cuatro sin excusar. Mantiene un récord de asistencias de un 95%.

Aciris Milciades Medina Báez
Aciris Milciades Medina Báez

Aciris Milciades Medina Báez, diputado por el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), se ausentó un total de 39 veces del 16/082017 al 12/01/2018), 32 de ellas con excusas y un promedio de 92 % de asistencia.

Miguel Ángel Peguero Méndez
Miguel Ángel Peguero Méndez

Miguel Ángel Peguero Méndez, Partido Popular Cristiano (PPC), estuvo ausente en 42 ocasiones (del 16/082017 al 12/01/2018), seis de ellas sin excusas. Pese a tener registro de 42 asistencias a las sesiones legislativas, mantuvo un 93 % de asistencias.

Rafaela Alburquerque de González
Rafaela Alburquerque de González

Rafaela Alburquerque de González, diputada por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), estuvo ausente durante 31 sesiones (del 16/082017 al 12/01/2018), de las cuales presentó excusas en 18 ocasiones. Sus 53 asistencias efectivas le valieron un porcentaje de 85% del registro asistencial.

Eduard Jorge Gómez
Eduard Jorge Gómez

Eduard Jorge Gómez del Partido Revolucionario Moderno (PRM), tuvo un total de 36 ausencias (del 16/082017 al 12/01/2018). Aunque solo asistió en 48 ocasiones de las 84 sesiones celebradas, mantuvo un porcentaje asistencial de 92%.